Irlanda enfrenta la Nations League sin Séamus Coleman
La República de Irlanda arranca una nueva Nations League sin una de sus figuras más reconocibles. Séamus Coleman, 37 años, se queda fuera de la convocatoria de Heimir Hallgrímsson para los duelos ante Kosovo, Israel y Austria. No es una simple ausencia: es un símbolo que se aparta, al menos por ahora.
Coleman sigue sin club desde que dejó Everton al final de la pasada temporada. Hallgrímsson no le cierra la puerta, pero esta ventana será sin él ni Robbie Brady. Ambos están sin equipo y el seleccionador decidió que este no era el momento.
El propio técnico lo explicó con claridad: Coleman no se ha entrenado con ningún conjunto y se consideró más justo que cediera su sitio. El islandés remarcó que la decisión fue, en gran medida, del propio jugador, para no perjudicar a quienes sí llegan con ritmo competitivo. El mensaje, eso sí, queda lanzado: esperan volver a contar con él, y ojalá todavía como futbolista.
Kitching entra por Collins y se abre paso otra oleada
La convocatoria trae otro giro importante: Nathan Collins, capitán de Irlanda y del Brentford, se pierde esta ventana por una lesión en el gemelo. Estará unas cinco semanas de baja. Su hueco lo ocupa Liam Kitching, el último inglés de nacimiento pero elegible para Irlanda que se suma al proyecto, ahora desde Sheffield United.
En ataque, Owen Elding, exdelantero de Sligo Rovers y ahora en Hibernian, se asoma a su primer partido internacional absoluto. Un salto grande para un jugador que solo la pasada temporada dio el paso a la Scottish Premiership.
En el centro del campo aparece un nombre que genera expectación: Bosun Lawal. Hallgrímsson lo incluye ya como mediocampista, junto a Harvey Vale y Jayson Molumby. El seleccionador no esconde que ve en él un potencial enorme. De hecho, lo convoca pese a que llega lesionado, con la intención de tenerlo cerca del grupo y acelerar su integración.
Sammie Szmodics, en cambio, se queda fuera. Quien sí regresa tras un periodo de baja es Rocco Vata, ahora en Watford, que vuelve a la estructura ofensiva del equipo.
Israel se refuerza y Kosovo se rompe
Mientras Irlanda ajusta su lista, los rivales viven realidades muy distintas.
La selección de Israel, anunciada también esta mañana por Ran Ben-Shimon, llega con novedades de peso. Destaca la presencia del carrilero Anan Khalaili, futbolista árabe-israelí que ha arrancado con fuerza la temporada en Crystal Palace tras su fichaje de 25 millones de euros procedente del Royale Union Saint-Gilloise belga. En Londres trabaja, además, bajo la mirada diaria de Paddy McCarthy, integrante del cuerpo técnico irlandés, un detalle que añade una capa táctica interesante al cruce.
Israel también contará con el talentoso mediapunta de Ajax, Oscar Gloukh. El joven ya jugó el mes pasado contra Shelbourne en la ida de la fase previa de la Uefa Conference League, aunque no tuvo minutos en la vuelta en Tolka Park. Será una de las grandes amenazas en los choques ante Austria en Linz, frente a Irlanda y contra Kosovo en Debrecen, antes de que los israelíes vuelvan a medirse a Irlanda en Bačka Topola, en territorio serbio, en el que será el “partido en casa” de los irlandeses.
En paralelo, el ambiente en Kosovo es un polvorín. A una semana de recibir a Irlanda en Pristina, la selección vive una rebelión interna. Varios de sus jugadores más importantes han renunciado a la llamada en apoyo a Amir Rrahamni, central del Napoli.
El propio Rrahamni fue tajante: tras una década con la selección, siete años como capitán, anunció que no volverá mientras la Federación de Fútbol de Kosovo siga dirigida por sus actuales responsables. Un golpe directo al corazón del vestuario.
Su postura ha arrastrado a otros. El exguardameta del Ipswich Town Arijanet Murić y el centrocampista de Juventus Edon Zhegrova también habrían rechazado la convocatoria de Franco Foda. Irlanda se encontrará, así, con un rival dividido, pero herido y orgulloso, en un estreno que puede marcar el tono del grupo.
La lista de Hallgrímsson, línea por línea
Porteros
- Caoimhin Kelleher (Brentford)
- Max O’Leary (West Bromwich Albion)
- Gavin Bazunu (Bolton Wanderers)
Defensas
- James Abankwah (Udinese)
- Joel Bagan (Cardiff City)
- Jimmy Dunne (Queens Park Rangers)
- John Egan (Hull City)
- Liam Kitching (Sheffield United)
- Ryan Manning (Southampton)
- Jake O’Brien (Everton)
- Dara O’Shea (Ipswich Town)
- Liam Scales (Celtic)
Centrocampistas
- Finn Azaz (Southampton)
- Conor Coventry (Charlton Athletic)
- Jason Knight (Bristol City)
- Jamie McGrath (Hibernian)
- Jayson Molumby (West Bromwich Albion)
- Harvey Vale (Queens Park Rangers)
- Bosun Lawal (Stoke City)
Delanteros
- Owen Elding (Hibernian)
- Adam Idah (Swansea City)
- Jack Moylan (Cardiff City)
- Chiedozie Ogbene (Lincoln City)
- Troy Parrott (Real Betis)
- Rocco Vata (Watford)
- Tom Cannon (Sheffield United)
Un calendario exigente y muchas incógnitas
El calendario no concede respiro. Irlanda abre fuego el jueves 24 de septiembre ante Kosovo en Pristina (19.45). Tres días después, el domingo 27, se medirá a Israel en Debrecen, Hungría, a la misma hora.
Ya en octubre, el día 1, la selección regresará al Aviva Stadium para enfrentarse a Austria. El cierre de esta fase llegará el domingo 4, de nuevo contra Israel, esta vez en Bačka Topola, Serbia, en un “partido en casa” lejos de Dublín.
Sin Coleman, con jóvenes que llaman a la puerta y con rivales que oscilan entre el caos interno y el talento emergente, la Nations League se convierte en algo más que una simple competición. Es un examen directo a la nueva era de Hallgrímsson: ¿está preparada Irlanda para cambiar de guardia sin perder carácter?






