Logotipo completo Alargue Final

Jarrad Branthwaite: Sin excusas y listo para la selección de Inglaterra

Jarrad Branthwaite se planta ante una nueva etapa: sin excusas, sin red y con la selección de Inglaterra otra vez en el horizonte.

El central de Everton, de 24 años, confía en haber dejado atrás dos temporadas de frustraciones físicas tras pasar un mes en Alemania este verano para atacar de raíz sus problemas musculares. El esfuerzo ya tiene premio: su buen inicio de curso en la Premier League le ha valido un hueco en la lista de Thomas Tuchel para los partidos de Nations League ante España, Croacia y Chequia.

Un cuerpo en duda, una carrera en pausa

Branthwaite solo ha vestido la camiseta de la absoluta una vez: 30 minutos como suplente frente a Bosnia-Herzegovina en un amistoso de preparación para la Eurocopa en junio de 2024, aún bajo el mando de Gareth Southgate. Aquello debía ser el principio. Acabó siendo un paréntesis.

Ese mismo verano fue objetivo de Manchester United, pero el club de Old Trafford no alcanzó la tasación de 70 millones de libras que Everton fijó por su defensa. El mercado se cerró, el traspaso se esfumó y, poco después, llegó el golpe: una operación en la ingle y, más tarde, un problema en el muslo lo dejaron fuera de combate hasta octubre.

La temporada anterior había sido igual de cruel. Una lesión de isquiotibiales en pretemporada derivó en complicaciones, más cirugía y un estreno retrasado hasta enero. Cuando por fin volvió, apenas pudo disputar 10 partidos antes de caer de nuevo, esta vez con otra lesión de isquiotibiales en el derbi de Merseyside de abril. Lo sacaron del campo en camilla; su campaña se terminó ahí.

No era mala suerte. Era un patrón.

Alemania, laboratorio de reconstrucción

Este verano, jugador y club decidieron parar y mirar el cuadro completo. No se trataba solo de un músculo concreto, sino de entender por qué el cuerpo se rompía una y otra vez.

“Me senté con el club después de las tres o cuatro veces en las que estaba teniendo lesiones. Era para ver el panorama más amplio, una visión holística del cuerpo”, explicó el central.

La solución fue un plan específico: tres o cuatro semanas en Alemania, trabajando con un equipo especializado coordinado con los servicios médicos de Everton. Análisis detallados, pruebas, correcciones.

“Miramos muchas cosas diferentes, como patrones de movimiento, el cerebro. Fue bastante complejo, pero cruzo los dedos para que haya funcionado”, contó.

Detrás de lo físico, también estaba lo mental. Branthwaite no lo disimula: “Probablemente es lo peor para un futbolista no estar en el campo y, cuando sigue pasando, es mentalmente duro porque empiezas a dudar de tu cuerpo y sales al campo con miedo a lo que pueda pasar”.

El plan, de momento, funciona. Fue gestionado con cuidado durante la pretemporada, con una carga medida al milímetro. Hoy ha disputado todos los minutos de la Premier League con Everton y solo ha descansado en los dos partidos de Carabao Cup.

“Ahora estoy en una posición en la que me han controlado bien en pretemporada, han gestionado bien mi carga y ojalá pueda seguir en el campo esta temporada”, resume.

De la camilla a la pelea por un sitio en Inglaterra

Las lesiones lo empujaron hacia abajo en el escalafón de centrales de la selección. Se perdió tres o cuatro concentraciones, demasiados partidos, demasiadas oportunidades. Pero su primera llamada con Tuchel al mando vuelve a abrir la puerta.

“Estar fuera tanto tiempo por lesión no ayudó, me perdí tres o cuatro concentraciones y mucho fútbol”, reconoce. El objetivo ahora es simple, casi obsesivo: “Mi objetivo es estar libre de lesiones y jugar tantos partidos como pueda, seguir dándome la mejor oportunidad posible de estar en la convocatoria”.

El central admite que no ha hablado recientemente con Tuchel. No hace falta adornarlo: “Cuando lleguemos allí hablaremos, tengo muchas ganas de unirme al grupo y disfrutar de las próximas semanas”.

Para él, esta citación tiene un peso especial. “Es un momento de orgullo. En la última temporada, cuando he estado fuera y no estaba en el campo, uno de mis objetivos era volver a jugar y darme la mejor oportunidad de estar en torno a la selección después de perderme tanto tiempo”, explica.

El contexto le acompaña. Everton ha arrancado bien el curso, él también. Y esa combinación lo ha devuelto al escaparate internacional.

“La temporada ha empezado bien a nivel individual y como equipo y creo que eso definitivamente ha ayudado”, apunta. Y remata con una declaración que suena más a convicción que a deseo: “Creo que soy lo bastante bueno para estar en la selección de Inglaterra, así que espero poder demostrarlo”.

Ahora, con el cuerpo bajo control y la confianza recuperada, la pregunta ya no es si Jarrad Branthwaite aguantará sano. Es cuánto puede crecer cuando, por fin, nada lo frena.