Juventus sin un delantero centro que garantice 15 goles
La Juventus llega esta noche a Sassuolo con más dudas que certezas. No tanto por el rival, sino por su propia área de castigo: la del gol. Walter Zenga lo dejó claro con una frase que golpea directo al proyecto deportivo: pese a las llegadas de Randal Kolo Muani desde el PSG y Nick Woltemade procedente del Newcastle United, para él la plantilla sigue sin un auténtico delantero centro capaz de garantizar 15 tantos por temporada.
Un Juve cojo y sin referencia
Spalletti viaja sin Manuel Locatelli, Jeremie Boga, Weston McKennie, Andrea Cambiaso, Kenan Yildiz, Khephren Thuram, Jeff Ekhator ni Juan Cabal. Medio campo tocado, bandas diezmadas, rotación reducida. Y, por encima de todo, un debate abierto sobre quién manda en el área rival.
Según las informaciones previas, la Juventus arrancará con Kolo Muani como punta, respaldado por Kerim Alajbegovic, Nico Gonzalez y Francisco Conceicao. Un tridente de apoyo móvil, talentoso, pero que no termina de convencer a Zenga, analista de Sky Sport Italia.
El exguardameta y exentrenador fue tajante: “Kolo Muani no es un Número 9, ese tipo de ‘killer’ que puede marcar 15 goles por temporada, y Woltemade tampoco lo es realmente”. No es una cuestión de calidad, sino de perfil. Para Zenga, falta el rematador clásico, el especialista del área.
Fantasmas del pasado: Vlahovic y Milik
Las palabras de Zenga duelen más si se mira hacia atrás. “Pensar que Arek Milik lleva dos años lesionado y sigue en nómina en la Juve”, lamentó. El polaco, teóricamente uno de los finalizadores del plantel, se ha convertido en un recuerdo lejano en lugar de un recurso real.
El otro nombre que sobrevuela el Allianz Stadium es inevitable: Dusan Vlahovic. “Sobre todo, pensar que tenían a un delantero como Dusan Vlahovic que se fue por motivos que no conocemos, pero que presumiblemente están ligados a su agente y al contrato”, añadió Zenga.
La frase es un dardo directo a la gestión deportiva. Porque, como recordó el exguardameta, “en teoría, la Juve tenía ahí dos delanteros en la plantilla con el potencial de marcar entre 25 y 30 goles entre ambos”. Ese potencial ya no está. Y la responsabilidad de llenar ese vacío recae ahora en un ataque de características muy diferentes.
Spalletti, obligado a inventar
Las imágenes recientes no ayudan a rebajar la tensión. En el Stadio Benito Stirpe, en el duelo ante Frosinone, se vio a un Luciano Spalletti abatido en la banda, consciente de que la construcción de su Juventus va a contrarreloj y con piezas que no encajan de manera natural en el molde del “9” clásico.
Nick Woltemade, otro de los fichajes señalados por Zenga, tampoco responde al arquetipo del depredador del área. Más asociativo, más útil entre líneas que pegado al punto de penalti. Un perfil que obliga al entrenador a repensar el dibujo.
Por eso Zenga apunta a un posible experimento táctico. Con Kolo Muani y Woltemade como referencias móviles, Spalletti podría romper con la idea de un delantero único y fijo. No sería algo extraño en él: su carrera está llena de ajustes inesperados, de sistemas moldeados para potenciar lo que tiene, no lo que desearía tener.
Esta noche, en Sassuolo, la Juventus no solo se juega tres puntos. Se juega demostrar si puede competir por lo alto sin ese “9” de 15 goles que Zenga echa en falta… o si el nuevo proyecto está condenado a vivir permanentemente a un tanto de distancia.






