Leeds United: Renacimiento y Mirada a Europa
La clasificación aún está verde, pero ver a Leeds United tercero en la Premier League despierta recuerdos de otro tiempo. De cuando el club encadenaba cinco temporadas seguidas entre los cinco primeros y se codeaba con la élite sin complejos.
El 4-1 del lunes en Elland Road ante Newcastle United no fue solo un marcador abultado. Selló el mejor arranque liguero del club en la máxima categoría desde la campaña 2001-02 con David O’Leary, y mantuvo invicto al equipo de Daniel Farke: ocho puntos de 12 posibles y una sensación clara de solidez.
Nada de esto ha surgido de la nada. El giro empezó hace casi nueve meses, con una decisión valiente en el peor escenario posible.
El día que cambió todo: del 4-3-3 al muro de tres
29 de noviembre, Etihad Stadium. Leeds se va al descanso 2-0 abajo frente a Manchester City. Muchos entrenadores habrían aguantado el plan inicial. Farke hizo justo lo contrario.
Abandonó la defensa de cuatro y se pasó a una línea de tres centrales. El equipo reaccionó, igualó el partido 2-2 y solo cayó en el tiempo añadido. La derrota dolió, pero dejó una huella táctica.
Desde el siguiente encuentro, la victoria en casa ante Chelsea el 3 de diciembre, Leeds solo ha perdido cinco de sus últimos 29 partidos de liga. Con esos números, en una tabla hipotética de ese tramo, sería quinto.
El cambio no solo tapó grietas atrás. Redibujó la identidad del equipo.
Un Leeds más alto, más fuerte, más Premier
El verano de 2025 confirmó la nueva hoja de ruta. Daniel Farke y el nuevo director deportivo, Adam Underwood, atacaron el mercado con una idea muy clara: sumar centímetros y músculo para sobrevivir al rigor físico del campeonato.
De los 10 fichajes en propiedad, ocho superan el 1,83 de altura: Jaka Bijol, Sebastiaan Bornauw, Dominic Calvert-Lewin, James Justin, Lukas Nmecha, Noah Okafor, Lucas Perri y Anton Stach. No es casualidad. El propio Farke lo dejó claro en julio de 2025: al subir a la Premier con “uno de los grupos más pequeños” del torneo, había que ganar poder aéreo y contundencia en los balones laterales.
Este verano, tras perder al central Pascal Struijk rumbo a Brighton, el técnico dio otra vuelta de tuerca. Incorporó a dos mundialistas, Tarik Muharemovic (Bosnia-Herzegovina) y Nico Elvedi (Suiza), para apuntalar la defensa.
Muharemovic ya ha dejado huella. Ha disputado todos los minutos de liga, imponiéndose por delante de un guardameta que también marca época: James Trafford, 1,96 de altura y de nuevo el portero británico más caro de la historia tras llegar desde City por 40 millones de libras iniciales.
A esa estructura física se suma el talento de Harry Wilson, uno de los jugadores más destacados de la liga la pasada temporada, que aterrizó libre desde Fulham. Fichaje sin coste, rendimiento de lujo. Negocio redondo.
Del abismo al despegue
Conviene no olvidar de dónde viene este Leeds. La temporada 2025-26 arrancó como una pesadilla: ocho derrotas en los primeros 13 partidos de liga, 18.º puesto y el fantasma del descenso muy real.
Las informaciones de entonces apuntaban a un Farke seriamente cuestionado, pese a haber ganado el título de Championship el curso anterior, adelantando a Burnley. La sensación era de vértigo.
El reajuste táctico y de plantilla cambió el guion. Entre los equipos que no han bajado en este periodo, solo Arsenal, City y Nottingham Forest han encajado menos goles que Leeds desde aquel viraje a la defensa de tres. La mejoría defensiva es evidente.
Pero el impacto se nota también en el otro área.
El renacer de Dominic Calvert-Lewin
El gran beneficiado del nuevo sistema tiene nombre y apellidos: Dominic Calvert-Lewin.
Desde diciembre, solo Erling Haaland, Ollie Watkins y Joao Pedro han marcado más goles de Premier que el delantero de Leeds, que suma 14 tantos en ese tramo. Cifras de élite.
Antes, como ‘9’ solitario en el 4-3-3, vivía aislado, dependiendo de apoyos esporádicos desde las bandas. Ahora, con un compañero fijo arriba –habitualmente Nmecha u Okafor–, su fútbol se ha liberado.
Okafor, además, llega en racha: siete goles y una asistencia en sus últimos 11 partidos de liga. El peso ofensivo está repartido, las defensas ya no pueden centrarse solo en Calvert-Lewin y el área rival se llena de camisetas blancas.
Farke alterna entre el 3-4-3 y el 3-5-2 según el rival y el momento del partido, pero hay una constante: Calvert-Lewin rodeado de cuerpos, apoyos y líneas de pase. El propio delantero lo ha admitido sin rodeos: le gusta tener gente cerca.
Un récord histórico a tiro y la selección en el horizonte
El próximo capítulo llega el sábado, con Crystal Palace visitando Elland Road. Calvert-Lewin persigue una marca que lleva casi un siglo intacta: convertirse en el primer jugador de Leeds que marca en seis jornadas ligueras consecutivas en casa desde Arthur Hydes en 1932.
El exdelantero de Everton se quedó fuera de la última lista de Inglaterra para el Mundial, pero su presente vuelve a llamar a la puerta del combinado nacional. Suma tres goles en todas las competiciones esta temporada y su influencia en el juego es evidente.
Con Thomas Tuchel a punto de anunciar la convocatoria para el cuádruple compromiso de Nations League, el nombre de Calvert-Lewin vuelve a sonar con fuerza.
Leeds, mientras tanto, mira a la tabla y ve Europa a tiro. Después de 24 años sin competir en torneos continentales, la pregunta ya no suena descabellada: ¿hasta dónde puede llegar este equipo que se hizo grande, literalmente, para volver a sentirse grande en la Premier?






