Manchester United cede a Chido Obi a Willem II
El mercado ya estaba cerrado en Inglaterra. Eran las 23.00 del martes y el telón había caído. Pero Manchester United aún tenía una jugada guardada. Veinticuatro horas después, el club anunció la cesión de Chido Obi a Willem II para toda la temporada, aprovechando que en los Países Bajos el límite se extendía hasta la medianoche del miércoles.
El acuerdo, pendiente de registro, coloca al delantero de 18 años en el fútbol neerlandés en busca de minutos y madurez competitiva. Para el United, es otro movimiento dentro de un verano frenético en la academia. Para Chido, es la oportunidad de demostrar que su nombre no es uno más en una larga lista de promesas.
El joven atacante debutó con el primer equipo en febrero de 2025, ante Tottenham, y desde entonces ha sumado ocho apariciones con los mayores. El curso pasado fue uno de los protagonistas del equipo Sub-21: 15 goles en 31 partidos, números que explican por qué el club quiere que dé el siguiente salto en un entorno exigente, pero con espacio para crecer.
Un verano de salidas en la academia del United
La marcha de Chido se suma a una cascada de operaciones de salida que ha vaciado parcialmente los pasillos de la cantera en Carrington. En el propio día de cierre del mercado, Jack Moorhouse acordó su cesión a Dundee, movimiento que se hizo oficial el miércoles por la noche. Otro canterano que buscará rodaje lejos de Old Trafford.
No ha sido el único. Ethan Wheatley, Jacob Devaney y Jayce Fitzgerald también han abandonado el club en calidad de cedidos durante este verano, todos ellos dentro de una misma estrategia: exponer a los jóvenes a un fútbol más duro, más real, lejos del confort de las categorías inferiores.
Las cesiones han venido acompañadas de ventas significativas de graduados de la academia. Toby Collyer puso fin a su etapa en Old Trafford con un traspaso a West Brom que podría dejar hasta 7,6 millones de libras en las arcas del United. El guardameta Radek Vitek, una de las apuestas más firmes bajo palos, se marchó a Middlesbrough, aspirante al ascenso, en una operación que podría alcanzar los 14 millones.
En total, 26 jugadores han salido del club este verano, entre cesiones y traspasos definitivos. Una limpieza profunda en números, aunque no tanto en impacto económico. El United aspiraba a ingresar más por ventas, pero volvió a tropezar con el mismo problema: colocar a los futbolistas considerados prescindibles del primer equipo sigue siendo una tarea complicada.
Mientras tanto, los canteranos sí encuentran destino. Chido Obi es el último ejemplo. Si su año en Willem II confirma las expectativas, la próxima gran decisión no será cómo sacarlo del club, sino cómo hacerle hueco en el futuro del United.






