Manchester United ficha a Carlos Baleba y Troy Parrott debuta en La Liga
Mientras el mercado sigue agitando el verano, Manchester United ha dado otro golpe sobre la mesa: Carlos Baleba deja Brighton para convertirse en nuevo centrocampista de los de Old Trafford en un traspaso que puede alcanzar las 70 millones de libras (81 millones de euros). El internacional camerunés se convierte así en el tercer mediocampista que llega este verano, tras Andrey Santos y Youri Tielemans, y refuerza una zona del campo que el club ha decidido reconstruir a lo grande.
Baleba, potente, agresivo y con recorrido, aterriza en un vestuario donde la competencia será feroz, pero también en un contexto que le exige impacto inmediato. United no ficha para rellenar, ficha para que juegue. Y rápido.
Parrott, de la Eredivisie al calor del Mestalla
A cientos de kilómetros de Manchester, otro fichaje acapara miradas por motivos muy distintos. Troy Parrott, el delantero irlandés que explotó en la Eredivisie con AZ Alkmaar, ha dado el salto a La Liga. Real Betis lo firmó la semana pasada y esta noche podría vivir su debut en uno de los escenarios más calientes de España: el Mestalla, ante Valencia, a las 20.00 horas.
El contexto no puede ser más sugerente: Betis llega con tres puntos en el bolsillo tras ganar a Real Sociedad gracias a un gol de Rodrigo Riquelme y con billete para la Champions League esta temporada. El club verdiblanco crece, el proyecto se consolida y Parrott se sube al tren en marcha.
Manuel Pellegrini no ha escondido que cuenta con él. “Troy no ha estado trabajando con nosotros durante mucho tiempo”, admitió el técnico chileno. “Se unió solo un día antes del último partido. Pero ha estado trabajando duro y está en la lista porque está listo para jugar”.
Está listo. Otra cosa es que salga de inicio.
El desafío de destronar a Cucho Hernández
El plan más lógico apunta a un debut desde el banquillo. No porque falte talento, sino porque el hueco a conquistar tiene dueño: Cucho Hernández. El colombiano firmó 11 goles en La Liga la pasada temporada como nueve de referencia y se ha ganado el derecho a seguir en el once.
Con Antony prácticamente fijo en una banda y Riquelme en la otra, el esquema de Pellegrini deja un solo puesto en el centro del ataque. Ese es el territorio que Parrott debe arrebatar a Cucho. No es una tarea menor. Tampoco un castigo: competir por ese lugar, en un Betis de Champions, supera con mucho la perspectiva de pelear minutos en la Championship con West Ham.
Mientras tanto, el club alimenta la expectación. En los últimos minutos, la cuenta de Betis ha publicado dos mensajes dedicados al irlandés: una imagen de su camiseta, el número 19 impecable, y otra de un joven aficionado con una bandera y un mensaje directo: “what’s the craic Troy?”. El ruido ya está ahí, incluso antes de que toque un balón en La Liga.
“Dejar el fútbol inglés fue lo que me hizo”
El camino de Parrott hasta aquí no ha sido lineal. Ni cómodo. Ni sencillo. El delantero decidió romper con el molde clásico del joven británico que se aferra a la Premier y sus alrededores. Se marchó a los Países Bajos, se alejó del foco y encontró, por fin, un lugar donde crecer.
En la Eredivisie, el estilo y el ritmo de juego encajaron con su perfil. Menos estruendo, más balón. Menos ruido, más minutos. Ese cambio de contexto le permitió escapar de una presión que se había vuelto asfixiante.
“Intentar estar a la altura de la expectación a una edad tan joven, nunca iba a pasar tan pronto porque el fútbol no es tan fácil”, reconoció en 2024. “Para mí se trataba más de madurar un poco e intentar bloquear el ruido”.
Ese paso atrás en el escaparate se ha convertido en un salto adelante en su carrera. De AZ Alkmaar al Real Betis, de la Eredivisie a un equipo que jugará la Champions y que pelea por asentarse en la élite europea.
Una noche para tomarle el pulso a dos proyectos
Mientras Celtic afronta su compromiso de clasificación para la Champions ante LASK con un 3-0 de ventaja de la ida y Liam Scales en el banquillo, y con Parrott sin arrancar como titular y Cucho Hernández manteniendo su puesto en el once de Betis, la noche ofrece dos lecturas muy distintas del mismo deporte.
En Manchester, el fichaje de Baleba simboliza la apuesta de un gigante por rearmar su centro del campo a golpe de talonario. En Sevilla, la historia es otra: un delantero que decidió huir del ruido inglés se asoma ahora a uno de los escenarios más exigentes de Europa.
Baleba llega para sostener a un coloso que busca volver a serlo. Parrott, para demostrar que su decisión de marcharse de Inglaterra no fue una huida, sino el inicio de algo mucho más grande. La próxima vez que pise el césped, la respuesta empezará a escribirse. En Old Trafford, en el Mestalla… o en ambos frentes a la vez.






