Mancini y la apuesta por Zoma: el futuro de Italia
La primera fecha FIFA del curso 2026-27 se acerca y el regreso de Roberto Mancini al banquillo de la selección italiana podría traer una novedad de peso: Mohamed Ali Zoma, extremo de 1. FC Nürnberg, está cada vez más cerca de su primera convocatoria con la Azzurra para la Nations League.
No sería un simple nombre más en la lista. Sería una declaración de intenciones.
Una Italia herida y un CT que vuelve para resetear
Italia afronta un parón internacional atípico, de dos semanas, con un calendario duro: Bélgica, Turkiye, Francia y de nuevo Turkiye. Serán los primeros partidos de Mancini en su segunda etapa al mando, después de relevar este verano a Gennaro Gattuso como seleccionador.
El contexto no puede ser más delicado: un año natural desastroso, la ausencia en el Mundial 2026 todavía escuece y la sensación de ciclo agotado empuja a cambios profundos. La próxima lista se mira con lupa. Se esperan sacudidas, veteranos cuestionados y un espacio abierto para caras nuevas, sobre todo para esos futbolistas con doble o triple nacionalidad que Italia no puede permitirse perder.
Ahí entra Zoma.
Zoma, el extremo que Italia no quiere dejar escapar
Mohamed Ali Zoma tiene 22 años, juega en la 2. Bundesliga, pero su historia es plenamente italiana. Nació y creció en Merate, se formó en AlbinoLeffe, donde pasó por las categorías inferiores y el primer equipo en Serie C, y solo el verano pasado dio el salto a Alemania para fichar por Nürnberg a cambio de 1,5 millones de euros.
Sin embargo, el tiempo corre en su contra… y en contra de Italia. Por sus padres, el atacante también es elegible para Burkina Faso y Costa de Marfil. Dos selecciones atentas, dos opciones reales si la Azzurra no se mueve a tiempo.
Mancini lo sabe. Y ya ha actuado.
Números que exigen atención
Zoma aterrizó en Nürnberg y explotó. La temporada pasada firmó 19 participaciones de gol en liga —14 tantos y cinco asistencias— en solo 29 partidos de 2. Bundesliga. Producción de delantero centro, desde la banda.
Este curso ha empezado igual de afilado: cinco goles en sus cinco primeros encuentros de la 2026-27. Ritmo de estrella, aunque sea en la segunda categoría alemana. Suficiente para que su nombre corra por los despachos.
Según Florian Plettenberg, de Sky Sport DE, varios clubes tantearon su fichaje en el tramo final del mercado estival. Nürnberg cerró la puerta. El club alemán fue claro: no querían vender y valoran al jugador en torno a los 20 millones de euros. De promesa de Serie C a activo de 20 millones en un año. La curva habla por sí sola.
Mancini ya ha llamado
El propio Zoma confirmó a Sky que el seleccionador italiano ya se ha puesto en contacto con él. Sin rodeos:
«Es verdad, Roberto Mancini y yo hemos hablado. Me dijo que me está siguiendo y que debo seguir así, y luego veremos».
La frase es corta, pero pesa. Mancini no hace llamadas gratuitas, y menos en un momento en el que Italia necesita reconstruir identidad y talento. El mensaje es claro: te veo, te quiero enchufado, mantén este nivel y la puerta se abre.
En Italia, las sensaciones van en la misma dirección. Tuttosport asegura que la llamada está “cada vez más cerca” para el jugador de Nürnberg, mientras que TMW va un paso más allá y pronostica directamente su inclusión en la próxima lista de la Azzurra.
Un parón largo, una lista clave
El calendario de septiembre y octubre ofrece algo poco habitual: una ventana internacional extendida, dos semanas de trabajo, cuatro partidos exigentes y margen real para probar cosas sin dejar de competir.
Para Mancini, es el laboratorio perfecto. Para Zoma, puede ser el punto de no retorno.
Si entra en la lista, el extremo de Merate no solo se acercará a su debut con Italia. También podría quedar “blindado” ante los intentos de Burkina Faso y Costa de Marfil de seducirle. Si se queda fuera, el juego vuelve a abrirse.
Italia necesita gol, desborde y aire fresco. Zoma llega con todo eso bajo el brazo. La pelota, ahora, está en los pies de Mancini.






