Mohamed Salah: Futuro entre Arabia Saudí, MLS y Europa
Mohamed Salah acaba de vivir uno de esos partidos que dejan cicatriz. Con Egipto ganaba 2-0 a la campeona del mundo, Argentina, hasta el minuto 78. Terminó 3-2, con Enzo Fernández firmando el gol definitivo en el descuento. Un giro cruel para cerrar un torneo… y abrir un capítulo decisivo en la carrera del egipcio.
Porque Salah ya no es jugador de Liverpool. Libre, después de poner fin a una etapa de nueve años que lo elevó a la categoría de leyenda en Anfield, donde se marchó como tercer máximo goleador histórico del club. Nueve años de registros descomunales, noches europeas y una camiseta con el 11 que se convirtió en símbolo.
Ahora, el 34 añero está en el mercado. Y los teléfonos han empezado a sonar.
Las llamadas que desvelan el tablero
Fabrizio Romano ha puesto algo de luz sobre lo que se mueve alrededor del futuro de Salah. No hay fichaje cerrado, pero sí líneas abiertas muy claras.
Según el periodista italiano, Arabia Saudí sigue ahí, insistente, paciente, casi obsesiva. Los clubes saudíes llevan “dos o tres años” con Salah marcado en rojo como objetivo prioritario. No es un interés improvisado: ya en su día Al-Ittihad lanzó una oferta de 150 millones de libras en el último día de mercado, una ofensiva que Liverpool rechazó pese a la cifra descomunal.
Ahora el contexto es otro. No hay traspaso que negociar. Salah está libre. Y eso cambia todo.
Romano añade un actor más a la partida: la MLS. Desde Estados Unidos, explica, ya se han producido llamadas para “entender la situación” del delantero. No son simples sondeos de cortesía. Es el tipo de contacto que mide disposición, tiempos, condiciones. La puerta está entreabierta.
Arabia Saudí. MLS. Dos caminos muy distintos, un mismo objetivo: convencer a uno de los grandes nombres del fútbol moderno de que su próxima parada esté lejos de Europa.
El peso del salario y la duda europea
Que Salah sea agente libre no significa que vaya a ser barato. En Liverpool estaba en torno a las 400.000 libras semanales. Un salario que solo un puñado de clubes en el mundo puede asumir sin temblar.
Ahí es donde Arabia Saudí juega con ventaja. El proyecto saudí ya ha demostrado capacidad para ofrecer contratos estratosféricos, tanto en sueldo fijo como en primas. La MLS, con su estructura salarial más rígida, necesitaría una operación muy creativa, probablemente al estilo de sus grandes fichajes franquicia, para acercarse a esas cifras.
Y, sin embargo, el dinero no lo es todo a estas alturas. Salah sigue siendo competitivo. Su producción goleadora en Liverpool, incluso en su último curso, no hablaba de un futbolista en declive abrupto. La pregunta es otra: ¿siente que todavía tiene una última gran batalla en la élite europea?
Si la respuesta es sí, el escenario cambia. El margen de clubes capaces de pagarle se reduce, pero no desaparece. Podría apostar por un proyecto que no iguale lo que tenía en Liverpool, pero que le ofrezca Champions, focos y el pulso semanal al máximo nivel. Lo que no parece seducirle, al menos de inmediato, es la idea de una “semijubilación” deportiva.
Tiempo para respirar… y decidir
Tras la eliminación dolorosa del Mundial con Egipto, Salah se tomará un respiro. Lo necesita. Lo exige su cuerpo. Lo reclama su cabeza, después de un final de etapa en Liverpool cargado de emociones y un torneo con su selección que terminó de la forma más amarga.
Ese parón será el momento clave para él y para su agente, Ramy Abbas. Sin la presión de un contrato en vigor ni un club que negociar, la decisión será puramente estratégica y personal: proyecto deportivo, nivel de exigencia, vida familiar, legado, dinero. Todo entra en la balanza.
En Anfield, mientras tanto, el impacto es otro. La banda derecha ya no tendrá al 11 recortando hacia dentro, arrastrando defensas, levantando a la grada. Habrá que acostumbrarse a mirar ese costado y no encontrar la silueta de Salah. Para Jürgen Klopp ya no, pero para el nuevo ciclo de Liverpool, la ausencia del egipcio marcará un antes y un después.
El mercado se prepara. Arabia Saudí espera. La MLS insiste. Europa observa, preguntándose si aún le queda hueco para una última gran versión de Mohamed Salah. La próxima decisión del egipcio no será solo un fichaje más: puede definir el tono final de una de las carreras más influyentes de la última década.





