Nick Woltemade brilla en Turín: primer gol y apoyo de Spalletti
La noche en la que Nick Woltemade marcó por primera vez con la camiseta de la Juventus empezó, en realidad, unas horas antes del 5-0 contra el NEC Nijmegen. Empezó con un mensaje público y directo de Luciano Spalletti.
El técnico, preguntado por el alemán y por su competencia con Randal Kolo Muani, no se escondió: “No estaba especialmente en forma cuando llegó. Todavía hay que construirlo. Tenemos que dejarle jugar. Él y Kolo Muani también pueden jugar juntos”, explicó. Y remató con una exigencia muy clara: “Pero durante el partido necesito una alternativa real en ataque”.
La respuesta llegó sobre el césped.
De la crítica en Italia al desahogo en Europa
Woltemade venía de días incómodos. Tras la primera derrota de la temporada, el 3-2 ante US Sassuolo, la prensa italiana le había pasado factura. “Todavía tiene mucho que aprender y debe acostumbrarse al nivel de la liga italiana”, escribió La Gazzetta dello Sport, subrayando sus dificultades en el arranque en Turín.
Contra el NEC Nijmegen, el contexto cambió. Por primera vez desde su llegada cedido desde Newcastle United en verano, el delantero de 24 años apareció en el once inicial. Necesitaba señales. Y las encontró.
En el minuto 35 llegó su momento. Penalti para la Juve. Nico González agarró el balón, miró a Woltemade y, en un gesto cargado de jerarquía y compañerismo, se lo colocó con decisión entre las manos. Después, una caricia en el pelo, como quien bendice un estreno. En la banda, Spalletti aplaudía. El resto del equipo arropó al alemán.
Woltemade no falló. 3-0, primer gol de la temporada, primera diana con la Juventus y una losa menos sobre los hombros.
La noche terminó aún mejor para el ataque bianconero: Kolo Muani, que entró desde el banquillo, firmó el 5-0 y también inauguró su cuenta goleadora del curso. Dos delanteros bajo lupa, dos goles, en el mismo partido. El mensaje del entrenador había calado.
De suplente condicionado a pieza en construcción
Tras el tropiezo ante Sassuolo, Spalletti había dejado claro que el estatus de Woltemade no cambiaría de inmediato. El argumento era físico: el delantero tenía que alcanzar el nivel exigido antes de aspirar a algo más que minutos residuales.
Ante el NEC Nijmegen, el guion se alteró. Woltemade permaneció en el campo hasta el minuto 83, acumuló carga competitiva y dio otro paso en su puesta a punto. La Juventus lo necesita fino: el domingo espera Atalanta Bergamo, un examen mucho más severo que el vivido en la goleada europea.
El técnico italiano, que insiste en tener “una alternativa real” arriba, ya tiene ahora más margen de maniobra. Y más preguntas agradables que resolver.
Klopp llama, Alemania espera
El impulso no se queda en Turín. El mismo día en que Woltemade celebró su primer gol con la Juventus, llegó otra noticia que puede cambiar su dinámica anímica: Jürgen Klopp lo incluyó en su segunda convocatoria para la selección de Alemania, de cara a los partidos de la Nations League contra Serbia (1 de octubre) y Grecia (4 de octubre).
No es un desconocido para la Mannschaft. Woltemade ya formó parte de la lista de Julian Nagelsmann para el Mundial. Pero su fichaje por Newcastle United, por más de 75 millones de euros, no se tradujo en protagonismo. Apenas tuvo minutos en la Premier League, ni siquiera con la llegada de un técnico alemán como Matthias Jaissle mejoró su situación.
El delantero buscó salidas. Incluso llegó a hablar con el entrenador de VfB Stuttgart, Sebastian Hoeneß. Al final, el camino que se abrió fue el de la cesión a la Juventus. Un movimiento que, hasta hace pocos días, se analizaba en Italia con escepticismo.
Ahora, con un penalti convertido, 83 minutos de rodaje europeo y el respaldo explícito de Spalletti, el relato empieza a cambiar.
La gran cuestión es cuánto tardará Woltemade en pasar de proyecto a referencia. Y si la próxima vez que se junte con Klopp llegará ya como algo más que una simple “alternativa” en ataque.






