Old Firm: Rangers vs Celtic en la Scottish League Cup
El primer Old Firm de la temporada no espera a nadie. Rangers recibe a Celtic en Ibrox con algo más que el orgullo en juego: un billete para las semifinales de la Scottish League Cup y un golpe directo al pulso del curso en Escocia.
Un Rangers herido que busca respuesta
La pasada temporada dejó un recuerdo intenso en el fútbol escocés, con una carrera de tres equipos por el título. Pero fue Celtic quien terminó levantando el doblete: Premiership y Scottish Cup. El listón quedó altísimo.
En el lado azul de Glasgow, el verano trajo cambio en el banquillo. Derek McInnes llegó desde Hearts para liderar el nuevo proyecto de Rangers. El inicio, sin embargo, fue duro: eliminación temprana en Europa y dudas inmediatas sobre el rumbo del equipo. El ruido creció rápido.
La reacción ha llegado en la liga. Cuatro victorias consecutivas en la Premiership han calmado el ambiente y dado algo de aire a McInnes. Ahora se le presenta el examen que realmente marca a un técnico en Ibrox: ganar un Old Firm y, de paso, acercarse a un título. Nada levanta tanto a un vestuario y a una grada como eliminar a Celtic en un mata-mata.
El problema es que Rangers llega tocado. Su capitán, Lawrence Shankland, estará fuera durante meses por un desgarro en los isquiotibiales. Golpe duro al liderazgo y al gol. Y no es el único: el delantero Youssef Chermiti también está fuera por una lesión similar, mientras que el fichaje Daisuke Yokota se suma a la misma lista de problemas musculares. En el lateral izquierdo, Tuur Rommens progresa en su recuperación, pero aún no estará disponible.
Con ese panorama, la responsabilidad ofensiva recaerá en un once en el que se espera a Pandur bajo palos; una defensa con Sterling, Fernandez, Makhanya y Penrice; Raskin y Devlin como eje en el centro del campo; Curtis, Kim y Gassama por detrás de Naderi como referencia arriba. Un equipo competitivo, sí, pero con piezas clave ausentes en una noche en la que no se perdona nada.
Celtic quiere recuperar su copa
Al otro lado, Celtic llega con una idea muy clara: recuperar un trofeo que se le escapó de forma dolorosa. La pasada temporada, bajo el mando de Wilfried Nancy, cayó de manera sorprendente ante St Mirren en la Scottish League Cup. Una mancha que el club no olvida.
Martin O'Neill, de vuelta en el banquillo, ha devuelto solidez y ambición. Su equipo ya sabe lo que es ganar en escenarios tensos y quiere imponer su jerarquía en Ibrox, aunque esta vez el contexto será extraño: no habrá aficionados visitantes. La decisión llega tras el caos vivido en el último Rangers–Celtic en este estadio, en los cuartos de final de la Scottish Cup. Un Old Firm sin hinchada rival en la grada es casi una anomalía histórica, pero también un factor que puede pesar en los nervios y la gestión emocional de ambos equipos.
Las noticias para Celtic son algo más alentadoras. Su fichaje récord, Kasper Hogh, reapareció en la victoria por 1-0 ante St Johnstone. Kieran Tierney también se acerca al regreso y podría estar listo a tiempo para este clásico, un refuerzo de peso para las bandas y el carácter competitivo del equipo.
O'Neill aprovechó el partido intersemanal para rotar. Dio la titularidad al guardameta Sam Johnstone, en lugar de Viljami Sinisalo, y dejó fuera de la convocatoria a Cameron Carter-Vickers, a quien se espera disponible para el choque en Ibrox. Señales claras de que el Old Firm estaba marcado en rojo en el calendario.
Un clásico a mediodía, sin red
El duelo de cuartos de final de la Scottish League Cup se disputará el domingo 13 de septiembre, a las 12:00 (BST), en Ibrox. Un horario de mediodía que no rebaja ni un grado la tensión habitual del clásico de Glasgow.
El partido se podrá seguir en directo a través de Premier Sports 1 y Premier Sports Player, con todo el país pendiente de si Rangers confirma su reacción o si Celtic impone de nuevo su peso histórico y su condición de vigente campeón de liga y copa.
Sin afición visitante, con un técnico local bajo la lupa y un Celtic que huele sangre y revancha por la copa perdida, el escenario está servido. ¿Será el día en que McInnes se afiance al frente de Rangers o la tarde en la que Celtic vuelva a recordar quién manda en los grandes días?






