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Pavard deja el Inter mientras Al-Ittihad asegura a Diaby

En el Giuseppe Meazza se ha tomado una decisión incómoda pero inevitable: Benjamin Pavard ya no entra en los planes de Cristian Chivu. El francés, campeón del mundo en 2018, ha pasado en cuestión de semanas de pieza de peso en la zaga a ser un nombre marcado en rojo en la lista de salidas.

No es solo una cuestión táctica. Es también, y sobre todo, una operación de equilibrio financiero.

Pavard, pieza sacrificada en el nuevo proyecto de Chivu

Según Fabrizio Romano, referencia absoluta en el mercado europeo, la directiva del Inter se ha movido con firmeza. El club quiere liberar espacio en la plantilla y oxígeno en la masa salarial. El contexto lo explica todo: existe ya un principio de acuerdo para incorporar al argentino Cristian Romero desde Tottenham Hotspur, un fichaje que empuja a Pavard hacia la puerta de salida tanto por razones deportivas como económicas.

Romano desveló en directo en su canal de YouTube que el Inter ha ofrecido al defensa francés a Al-Ittihad y a otros clubes, con la intención de acelerar su marcha y desbloquear el dinero necesario para cerrar otras operaciones.

El problema es que Pavard no tiene prisa.

El defensa despierta interés en clubes de peso en Europa, pero su próximo destino sigue siendo una incógnita. Ha rechazado ofertas oficiales en las últimas semanas y, mientras en los despachos del Meazza se habla de urgencia, él mantiene el freno de mano echado.

En Italia, “Tuttosport” apunta que el francés ha dicho no a propuestas de Benfica y Galatasaray. Sabe que no tiene hueco en la nueva idea de Chivu, pero tampoco está dispuesto a dar un paso en falso. El tiempo corre para el Inter; para Pavard, no tanto.

La tentación saudí y el efecto dominó en el mercado

Entre las opciones sobre la mesa, Al-Ittihad aparece como un destino con un atractivo particular. No es únicamente la cifra del contrato. El francés se encontraría con un vestuario repleto de estrellas y una liga saudí que, año tras año, gana nombres y focos.

Un traspaso a Jeddah no solo aliviaría el salario de Pavard. También permitiría al Inter ir con más fuerza a por otros objetivos. En Italia se señala un nombre concreto: Nico Gonzalez, extremo del Atlético de Madrid, figura subrayada en la lista para reforzar el ataque la próxima temporada.

Mientras el dossier Pavard se alarga, el nombre del Inter vuelve a cruzarse con Al-Ittihad por otro frente: el de Moussa Diaby.

Diaby, intocable para Al-Ittihad… al menos a este precio

En Jeddah, la presión se concentra ahora en el futuro de Moussa Diaby. El club quiere seguir construyendo un proyecto ambicioso, pero desde el entorno del jugador se empuja con fuerza en sentido contrario. Informaciones desde Arabia señalan que su agente trabaja para forzar una salida de “Al-Ameed”.

La respuesta del club, por ahora, es de firmeza total.

La directiva considera a Diaby uno de sus grandes activos, tanto en lo deportivo como en lo comercial, y no está dispuesta a dejarlo marchar por ofertas que no se acerquen a lo que pagó por él. El mensaje llegó con claridad a través del periodista saudí Hattan Al-Najjar, que escribió en su cuenta en la plataforma X que Al-Ittihad no tiene intención de vender al francés.

Su postura es tajante: las propuestas recibidas son débiles en relación con el valor y la importancia del jugador, y ni siquiera permitirían fichar un sustituto de nivel. Al-Najjar llegó a poner cifra a la conversación: 40 millones de euros como valor justo, solo para empezar a hablar de una posible venta.

Inter aprieta por Diaby y baraja fórmulas

El nombre del Inter vuelve a aparecer. El periodista Mohammed Al-Bakiri asegura que el club italiano ha decidido reformular su oferta para intentar llevarse a Diaby en este mismo mercado.

Según su información, Al-Ittihad duda ante una propuesta inicial de 40 millones de euros por un traspaso definitivo. Ante esa resistencia, los dirigentes del Inter han puesto sobre la mesa una alternativa: una cesión de una temporada por 28 millones. El propio Diaby, sin embargo, vería con mejores ojos una salida en propiedad, no un simple préstamo.

La versión de “Al-Riyadiah” matiza aún más el escenario. El diario sostiene que la propuesta oficial del Inter asciende a 18 millones de euros más el centrocampista albanés Kristjan Asllani incluidos en la operación a cambio del extremo francés.

Las cifras bailan, las fórmulas cambian, pero el núcleo del pulso permanece: el Inter quiere a Diaby, Al-Ittihad no piensa regalarlo.

No es la primera vez que el francés aparece en las quinielas para abandonar el club saudí. En todas las ocasiones anteriores, el desenlace fue el mismo: continuidad en Jeddah. Esta vez, el tablero se complica con el cruce de intereses entre la salida de Pavard, la llegada de Cristian Romero y la obsesión italiana por Diaby.

El mercado saudí ya no es un satélite exótico del fútbol europeo. Es un actor central. Y en este verano, el futuro inmediato del Inter pasa, en buena medida, por lo que ocurra en los despachos de Al-Ittihad.