Real Madrid busca mantener su racha perfecta en Sevilla
Real Madrid viaja a Sevilla con la intención de sostener su arranque impecable de Liga en el siempre incómodo campo del Real Betis. Tres partidos, tres victorias y un aviso serio al resto del campeonato: el equipo de José Mourinho llega lanzado… aunque no intacto.
El 4-0 a Málaga en el Santiago Bernabéu dejó algo más que goles de Jude Bellingham, Kylian Mbappé y Arda Güler. Confirmó la pegada, la autoridad y la sensación de que el nuevo proyecto blanco ha arrancado a toda velocidad. Pero también recordó que la enfermería sigue llena de nombres importantes justo antes de una visita exigente a Heliópolis, ante un Betis herido tras encajar un 5-2 frente a Levante.
Tchouameni y Endrick, la duda que ilusiona
La buena noticia para Mourinho tiene nombre propio: Aurelien Tchouameni. El francés aún no ha disputado un solo minuto esta temporada por una lesión muscular, pero se acerca al alta competitiva. El cuerpo técnico maneja con cautela su regreso y no quiere forzar, aunque la fecha del duelo ante el Betis aparece marcada como posible punto de retorno. El plan es claro: si hay el mínimo riesgo, no se le tocará.
Algo similar ocurre con Endrick. El brasileño también ha sufrido problemas musculares que le han impedido entrar en las tres primeras convocatorias. Ahora, por primera vez, se abre la puerta a verle en una lista oficial. No es garantía de minutos, pero sí un paso adelante en su integración real en la plantilla. Solo su presencia en el banquillo ya cambiaría el paisaje ofensivo del equipo.
Militao y Rodrygo, bajas de largo recorrido
En defensa, la situación sigue condicionada por la ausencia de Eder Militao. El central cayó lesionado en el partido ante Alavés el pasado 21 de abril por un problema en los isquiotibiales y aún trabaja para recuperar su mejor estado físico. Progresa, sí, pero todo apunta a que no volverá a competir antes del primer parón internacional de la temporada. Mourinho sabe que no puede contar con él a corto plazo y ajusta su zaga en consecuencia.
Más dramático es el caso de Rodrygo. El brasileño sufrió una grave lesión de rodilla en marzo y su calendario de recuperación se extiende hasta los primeros compases de 2027. Un golpe durísimo para el jugador y para un vestuario que pierde a uno de sus atacantes más desequilibrantes durante prácticamente toda la campaña.
Asencio y Mendy, un problema detrás de otro
En la línea defensiva también aparece el nombre de Raul Asencio. El zaguero, que incluso sonó para salir en verano, se perdió el arranque de curso por una lesión en el cuádriceps. Había logrado superar ese contratiempo, pero ahora arrastra un nuevo problema en la misma pierna. El escenario es preocupante: existe el riesgo de que tenga que pasar por el quirófano y afrontar entre seis y ocho semanas de rehabilitación. Otro rompecabezas para la rotación defensiva.
Ferland Mendy tampoco entra en los planes inmediatos. El lateral sufre una lesión en el muslo que le mantendrá fuera del primer equipo hasta las últimas etapas de 2026. Un periodo larguísimo sin un especialista zurdo de su perfil, que obliga al técnico a reinventar la banda izquierda con soluciones internas o cambios de sistema.
Pitarch, paciencia en el centro del campo
En el centro del campo, Thiago Pitarch también continúa en la lista de ausencias. El mediocampista se lesionó la rodilla en el primer entrenamiento de la pretemporada, prácticamente antes de empezar a competir por un sitio. Ya ha vuelto a trabajar con balón sobre el césped, una señal positiva, pero todavía no hay una fecha clara para su regreso a los partidos oficiales. El club prefiere no marcar plazos y evitar recaídas.
Sin sancionados… y con el liderato en el horizonte
Al menos, Mourinho no tiene que lidiar con castigos disciplinarios: ningún jugador de Real Madrid está sancionado para el duelo del viernes. Todo lo que condiciona la convocatoria pasa por el parte médico.
Con el equipo empatado a puntos con Barcelona en la cima de la clasificación, cada detalle cuenta. La visita al Real Betis medirá no solo la inercia ganadora de los blancos, sino también la capacidad de este Real Madrid para seguir mandando en la Liga mientras espera que su enfermería, poco a poco, empiece a vaciarse.






