El técnico habla sobre la duda de su estrella para el partido
El técnico quiso rebajar la tensión, pero dejó la puerta abierta a todo. “Ha entrenado al margen. Está bien. Va a viajar. Ya veremos”, explicó en la rueda de prensa previa al partido. “Tiene dolor por un golpe y por eso trabaja separado. Pero dice que está bien y que podría jugar mañana”.
La duda queda servida. El jugador aprieta, el cuerpo técnico mide cada gesto. “Tenemos que esperar para ver si juega mañana. Lo decidiremos. No sé si descansará o no. Él quiere jugar. No le gusta entrenar aparte”, admitió el entrenador, subrayando el carácter competitivo de su futbolista.
El mensaje fue claro: físicamente responde, mentalmente aún más. “Está en muy buena forma. Su mentalidad y su moral han mejorado. En el último partido estuvo sobresaliente. Para él, jugar es mejor que entrenar. Lo correcto para él es salir de inicio para que pueda recuperarse; creo que fue bueno que empezara los tres primeros encuentros”.
Entre la prudencia médica y la ambición deportiva, el técnico no se esconde ante lo que viene: un duelo exigente, sin red. “Es fútbol, puede pasar cualquier cosa. Tenemos que centrar nuestros esfuerzos donde importan. Va a ser duro. Pero queremos ganar. Y sabemos que no será fácil”, advirtió.
Ahí enlazó con una reflexión más amplia sobre el nivel del vestuario, una idea que repite puertas adentro y que ahora quiso sacar a la luz. “Cuando veo los entrenamientos siempre pienso que la calidad del equipo es muy buena, cómo presionamos, cómo pasamos, cómo competimos. En cada rondo se ve que es el máximo nivel, pero al final lo importante es ganar títulos en Barcelona. La calidad de la plantilla es top”.
La incógnita sobre si su estrella será titular se resolverá a última hora. La exigencia, en cambio, ya está escrita: en este Barcelona solo valen los trofeos.






