Terry Skiverton, asistente de AFC Wimbledon, enfrenta su batalla contra el cáncer
AFC Wimbledon se ha despertado con una noticia que golpea mucho más fuerte que cualquier derrota. El club ha confirmado que su asistente, Terry Skiverton, ha sido diagnosticado con cáncer de garganta y comenzará tratamiento en las próximas semanas.
El anuncio llega en un momento ya delicado para el técnico de 51 años. En julio, Skiverton había decidido apartarse temporalmente de sus funciones para recuperarse de una operación de tobillo. Lo que entonces parecía un paréntesis obligado por una lesión más, se ha transformado ahora en un desafío de otra dimensión.
El club, a través de un comunicado, subrayó que Skiverton lleva meses recibiendo el respaldo de la League Managers Association (LMA) y dejó claro que no va a afrontar este proceso en soledad. La entidad insiste en que permanecerá a su lado, junto a su familia, durante todo el tratamiento y la recuperación. El mensaje interno es nítido: la prioridad ya no es el siguiente partido, sino la salud de uno de los pilares del cuerpo técnico.
Skiverton llegó a AFC Wimbledon en mayo de 2022 para convertirse en la mano derecha de Johnnie Jackson. Desde entonces, se ha ganado un lugar de peso en el vestuario y en la estructura deportiva del club. Su trabajo en la sombra, en los entrenamientos, en la preparación de partidos y en la gestión del grupo, ha sido clave en el crecimiento reciente del equipo, coronado con el ascenso a League One a través de los play-offs en 2025.
No suele haber focos para los asistentes. No dan las ruedas de prensa principales, no acaparan portadas, rara vez se les cita cuando se habla de proyectos deportivos. Pero puertas adentro, figuras como Skiverton sostienen el día a día: afinan detalles tácticos, corrigen, animan, exigen. Construyen confianza.
Por eso la noticia golpea tan fuerte en el entorno de AFC Wimbledon. No se trata solo de un profesional que se ausenta, sino de una presencia constante en el césped de entrenamiento, en el túnel de vestuarios, en las charlas previas al partido. El club lo sabe y ha querido cerrar filas en torno a él, enviándole “sus mejores deseos de todo corazón” mientras se prepara para la siguiente fase del tratamiento.
En League One, la temporada sigue su curso, con partidos, marcadores y clasificaciones moviéndose semana a semana. Para Skiverton, en cambio, el calendario cambia de forma radical: hospitales, médicos, sesiones de tratamiento, días buenos y días malos. Será otra clase de resistencia, muy distinta a la de los 90 minutos, pero no menos exigente.
El fútbol, sin embargo, tiene memoria. Cuando vuelva a pisar el banquillo, si el tratamiento lo permite, cada aplauso sonará distinto. Y en un club como AFC Wimbledon, construido sobre la resiliencia y la capacidad de levantarse ante la adversidad, la lucha de Terry Skiverton encaja, dolorosamente, con la propia identidad de la institución.





