Tottenham busca fichar a Gakpo y Savinho mientras considera a Balogun
A una semana del inicio de la temporada, el mercado de Tottenham Hotspur lleva días en silencio, pero nadie en el norte de Londres espera que dure mucho más. El club ha afinado la mira y ya tiene dos objetivos claros para revitalizar un ataque que no ha estado a la altura: Cody Gakpo y Savinho.
Roberto De Zerbi los ha señalado personalmente. Dos perfiles distintos, una misma misión: darle colmillo a una delantera que se ha quedado corta.
Savinho, el extremo que falta
El caso de Savinho parece el más encarrilado. El jugador de Manchester City lleva tiempo vinculado con un cambio a N17 y, según distintas informaciones, está especialmente entusiasmado con la idea de trabajar con De Zerbi.
Tiene 22 años, es zurdo y llega a un vestuario corto de extremos. Randal Kolo Muani ya se ha marchado tras una cesión decepcionante, mientras Xavi Simons y Wilson Odobert siguen fuera de combate por lesión y no se les espera a corto plazo.
En el corto plazo, Savinho apunta a parche importante: ocupar el hueco de Mohammed Kudus en la banda derecha. El ghanés no ha disputado ni un minuto en pretemporada, aunque al menos ha regresado a los entrenamientos, una noticia algo más alentadora para De Zerbi.
A medio y largo plazo, el dibujo cambia. El brasileño podría terminar asentado en el costado izquierdo, una zona desde la que ya ha sido elogiado por el analista y ojeador de Como, Ben Mattinson, que destacó sus definiciones potentes y rasas, “a lo Gareth Bale”, atacando desde ese perfil.
Si Savinho se adueña de la izquierda, la pregunta cae por su propio peso: ¿qué papel le quedaría a Cody Gakpo?
Gakpo, ¿extremo o falso nueve?
El neerlandés ha actuado mayoritariamente como extremo izquierdo en Liverpool, pero su perfil encaja cada vez más con la idea de falso nueve. No es un velocista que destroza rivales en el uno contra uno; su juego gira alrededor del área, de la definición, de aparecer donde duele.
Los datos le respaldan en ese rol. Según Transfermarkt, ha marcado 18 goles en 66 partidos actuando como delantero centro o falso nueve en el conjunto de Anfield. Un registro sólido, sin ser deslumbrante, pero suficiente para pensar que puede sostener el peso del gol si el sistema le acompaña.
Ese matiz abre otra puerta: quizá Tottenham aún necesite un nueve puro antes del cierre del mercado. Un rematador que lidere la línea, libere a Gakpo y permita a De Zerbi jugar con más variantes.
Ahí entra un nombre que empieza a sonar con fuerza.
Balogun, la pieza que puede cambiar el puzzle
Mientras se decide el futuro del ataque, el foco también se posa sobre los actuales delanteros centros del club. Y ninguno tiene garantizado su sitio.
Richarlison, por ejemplo, entra en su último año de contrato. De Zerbi ya ha admitido que el brasileño, de 29 años, está valorando seriamente si continuar o buscar una salida. Informaciones publicadas este verano apuntan a que el club lo ve más fuera que dentro.
El caso de Dominic Solanke es distinto, pero tampoco inamovible. Su marcha parece menos probable, aunque Nottingham Forest ha mostrado interés. Sus números no ayudan a blindar su estatus: 12 goles de liga en dos temporadas con los Spurs no son precisamente una carta de presentación intimidante.
En los despachos, el plan es claro: según TEAMtalk, ENIC escucharía ofertas por uno de los dos antes de lanzarse con todo a por Folarin Balogun, delantero de Monaco y objetivo prioritario. El club londinense habría emergido como “frontrunner” en la carrera por su fichaje.
El traspaso rondaría los 51 millones de libras. Una inversión fuerte, pero el jugador, formado en Hale End y ex Arsenal, estaría dispuesto a regresar a la Premier League y, según el citado informe, no vería con malos ojos vestir de Lilywhite.
Las negociaciones aún están en una fase inicial, lejos de un acuerdo cerrado. Pero si se concreta, sería un final de mercado de impacto. Un golpe de efecto mayor, incluso, que los posibles fichajes de Gakpo o Savinho.
Un nueve en racha
Los números de Balogun sostienen el entusiasmo. El internacional de Estados Unidos viene de una campaña notable en Francia: 13 goles y 4 asistencias en Ligue 1. Para comparar, Gakpo firmó 7 tantos y 5 asistencias en la Premier League el curso pasado.
Balogun también dejó huella en el escenario más grande. En el último Mundial, pese a un desenlace polémico en su participación, marcó 3 goles en solo 4 partidos, siendo una amenaza constante como punta en el equipo de Mauricio Pochettino.
Su idilio con Europa tampoco es casualidad: 5 goles en 10 encuentros de Champions League la pasada temporada, una cifra que recuerda al jugador que deslumbró con 21 tantos en Ligue 1 durante su cesión en Reims en la 2022/23.
Las lesiones han frenado algo su progresión desde entonces, pero el talento está ahí. Y el contexto también: un club grande, un técnico ofensivo y un proyecto en el que podría ser referencia inmediata.
Para Tottenham, el atractivo tiene un punto extra de picante. Si Balogun explota en el norte de Londres, Arsenal tendrá que convivir con la idea de haber dejado escapar a un goleador de élite… y verlo triunfar con el eterno rival. La historia tiene ecos de otro caso muy conocido en estas latitudes: Harry Kane.
Un delantero formado en la acera equivocada, convertido en símbolo del otro lado de la ciudad.
Si el movimiento se consuma, el mensaje sería contundente: más que Gakpo, más que Savinho, Balogun sería la verdadera declaración de intenciones de este proyecto. Un fichaje con presente, con números y, sobre todo, con una inercia que asusta.
Richarlison y Solanke ya lo saben: en este nuevo Tottenham, nadie tiene el puesto garantizado.






