Tottenham intensifica su interés por Savinho y Gakpo
Tottenham ha ido directo al grano en este mercado: primero retocar el centro del campo, después apuntalar la defensa y, ahora, rematar el frente de ataque. Roberto De Zerbi dejó claro desde el inicio que quería “dos o tres” caras nuevas arriba. El plan ya tiene nombre propio y un orden de prioridades muy marcado.
Savinho, la gran apuesta de De Zerbi
El club londinense está dispuesto a hacer un esfuerzo mayúsculo por Savinho. Tottenham pagará un total de 85 millones de libras al Manchester City por el extremo, una cifra que lo coloca automáticamente como el fichaje estrella del verano para los ‘Spurs’.
Pete O’Rourke, en declaraciones a Football Insider, confirmó lo que ya se intuía en los despachos del norte de Londres: Savinho es el objetivo número uno para la banda. No es solo una opción, es la prioridad absoluta. Tottenham trabaja a destajo para cerrar el acuerdo con el City y convertirlo en el nuevo agitador del ataque de De Zerbi.
Gakpo, el siguiente en la lista
Una vez fijado Savinho como el gran deseo, el club ha ordenado el resto de alternativas. Cody Gakpo figura muy arriba en esa lista. Según O’Rourke, el neerlandés está “alto en la lista” de objetivos ofensivos de Tottenham.
La idea es clara: cerrar a Savinho y, si el escenario económico y deportivo lo permite, intentar también el fichaje de Gakpo para dotar a la plantilla de más pegada y versatilidad en los costados. Ambos perfiles encajan en la idea dinámica y agresiva que persigue De Zerbi.
Pedro Neto, interés real pero en segundo plano
En ese mismo informe aparece Pedro Neto. El portugués gusta, está en la agenda, pero no manda en ella. O’Rourke lo dejó claro: tanto Savinho como Gakpo están por delante de Neto en el orden de preferencias de Tottenham para reforzar las bandas.
El interés de los ‘Spurs’ es firme, no testimonial. Sin embargo, el contexto que rodea a Neto complica cualquier movimiento inmediato. No se trata solo de gusto futbolístico, sino de precio y de encaje tras la gran inversión que ya se prepara por Savinho.
La postura de Chelsea: 100 millones o nada
Aquí es donde el escenario se endurece. Desde el entorno de Chelsea, la cifra está marcada: 100 millones de libras para dejar salir a Pedro Neto. TEAMtalk informa de que esa es la cantidad que haría mover al club londinense. Por menos, no hay trato.
Los representantes del jugador miran con buenos ojos la posibilidad de un traspaso, pero en Stamford Bridge no están dispuestos a regalar a uno de sus activos más valiosos. Xabi Alonso, al mando del banquillo ‘blue’, tampoco presiona para una salida. Al contrario: estaría encantado de seguir contando con Neto en su plantilla.
Chelsea es consciente de que el interés no llega solo desde Tottenham. Manchester City también vigila la situación y el club sabe que Arabia Saudí está dispuesto a entrar con fuerza.
Al-Hilal ya llamó a la puerta… y se llevó un no
Prueba de ello es la tentativa de Al-Hilal. El club saudí presentó una oferta de 60 millones de libras por Pedro Neto. La respuesta fue tajante: rechazo inmediato. Demasiado lejos de los 100 millones que Chelsea considera adecuados para desprenderse del portugués.
Ese movimiento deja claro el mensaje de los ‘Blues’: quien quiera a Neto tendrá que pagar al máximo nivel. Nada de rebajas de última hora, ni siquiera desde ligas con músculo financiero como la saudí.
¿Tiene sentido Neto tras el fichaje de Savinho?
Aquí entra en juego la lógica deportiva y económica de Tottenham. Tras comprometer 85 millones por Savinho, que actúa principalmente en banda, cuesta imaginar a los ‘Spurs’ lanzándose a por otro extremo por 100 millones que, además, suele ocupar la misma zona del campo.
El club debe medir bien sus pasos: el gasto ya comprometido por Savinho condiciona el margen para otro gran desembolso en una posición similar. Por eso, aunque el interés en Pedro Neto es real, hoy por hoy se percibe lejano que Tottenham llegue a las cifras que exige Chelsea.
Savinho como prioridad, Gakpo en el punto de mira y Neto en un tercer escalón marcado por el precio. El mercado se estrecha, el reloj corre y la pregunta es evidente: ¿arriesgará Tottenham otro golpe millonario por un jugador de banda o reservará la pólvora para otras zonas del campo?





