Van Persie defiende a Sterling: crítica y respeto en el fútbol neerlandés
En el último día de la temporada, con el subcampeonato en juego, Robin van Persie movió ficha. Raheem Sterling, cuestionado durante meses en Países Bajos, apareció en el once titular de Feyenoord y disputó más de 70 minutos en la victoria que aseguró el segundo puesto. No fue una exhibición. Tampoco el desastre que muchos parecían estar esperando.
Van Persie lo vio así: un partido con luces y sombras, pero dentro de un contexto que, para él, se ha vuelto irrespirable alrededor del extremo inglés.
“Ha tenido mala suerte en algunos momentos”, reconoció ante los medios tras el encuentro. Hubo detalles que le gustaron. “También hubo varias veces en las que estuvo bien posicionado. En la segunda parte, por ejemplo, cuando hizo una buena diagonal hacia dentro”.
Y ahí el técnico cambió el foco. Dejó de hablar del rendimiento para ir directo al ambiente que rodea al jugador.
“Personalmente, me cuesta con el cinismo que le rodea. Creo que el respeto es más apropiado. En cualquier caso, no me gusta el cinismo. No soporto toda la atmósfera alrededor de él”.
Un currículo que reclama respeto
Van Persie no hablaba de un prometedor desconocido. Hablaba de Raheem Sterling. De un futbolista con varios títulos de Premier League en su mochila y cerca de cien internacionalidades con Inglaterra. Un nombre acostumbrado a la élite, ahora convertido en blanco fácil en el fútbol neerlandés.
Para el entrenador de Feyenoord, ese pasado no se puede borrar de un plumazo porque el presente no brille como se esperaba en la Eredivisie. Considera que la cultura futbolística en Países Bajos ha sido demasiado rápida a la hora de minusvalorar a un jugador que lleva más de una década compitiendo al máximo nivel.
“Todo el mundo tiene que saber cuál es su lugar en eso. Y creo que a veces nos pasamos un poco en Países Bajos con ese tema”, advirtió.
No era una frase al aire. Era un tirón de orejas directo a analistas, medios y aficionados.
Sterling aterrizó en Róterdam con un perfil enorme. Un fichaje de impacto, una declaración de intenciones para la liga. Van Persie quiso recordar a todos exactamente quién es el futbolista al que hoy se examina con lupa por cada control fallado o cada regate que no sale.
Para él, los números hablan solos. Más allá de cualquier bache de forma. Se nota que siente que el entorno local ha sido hostil con un jugador que, en otras circunstancias, se presentaría como estrella de la Eredivisie, no como diana permanente.
“Ha marcado 200 goles en Inglaterra y ha jugado 82 partidos internacionales”, subrayó. “Y eso es independientemente de que se piense que juega bien o no. Pero creo que la forma en que manejamos esto como nación futbolística es realmente muy mala”.
Silencio de Sterling, respaldo en privado
Tras la victoria ante Zwolle, Sterling optó por el silencio. No habló con la prensa. Ninguna frase, ninguna respuesta a la crítica que le persigue desde que llegó al fútbol neerlandés.
Quien sí habló fue su entrenador. Y no solo ante los micrófonos. Van Persie reveló que piensa ir más allá del discurso público y ofrecer un apoyo personal al jugador en las próximas horas. Nada de dejarle solo frente al ruido.
“Voy a hablar de eso con él esta noche”, adelantó. “Tenemos una cena con el grupo esta noche. Entonces tomaré un momento con él”.
No fue una defensa tibia. Fue una toma de posición. Van Persie se alineó con su futbolista en un momento delicado, recordando a todos que detrás del análisis y la estadística hay una carrera, un historial y, sobre todo, una persona.
La temporada termina con Feyenoord segundo y Sterling aún en pleno proceso de adaptación. La pregunta ya no es solo si el inglés logrará encajar del todo en la Eredivisie, sino si el entorno neerlandés estará dispuesto a concederle el margen y el respeto que un jugador de su trayectoria, según Van Persie, se ha ganado en el campo durante más de diez años.






