Vlahovic en el tablero: Juventus, Bayern y Barça en la lucha
La negociación entre Juventus y Dusan Vlahovic se ha convertido en una partida de ajedrez a campo abierto. Varias rondas de conversaciones, ninguna firma. El serbio, con contrato y peso en el vestuario, ha decidido esperar. Quiere ver si desde otro gigante europeo llega una oferta más jugosa antes de comprometer su futuro en Turín.
Según La Gazzetta dello Sport, el delantero no está dispuesto a renunciar a su estatus económico: pretende mantener su salario actual, unos 12 millones de euros netos por temporada. La Vecchia Signora solo llega a la mitad. La brecha es enorme. Y de momento, insalvable.
La situación se volvió aún más tensa el pasado fin de semana. Vlahovic salió desde el banquillo, marcó el gol decisivo en el 1-0 y, cuando el foco se posó sobre él, dejó la puerta abierta de par en par. “¿Mis dos últimos partidos con la Juve? Ya veremos…”, lanzó. Frase corta, impacto enorme. En las gradas, mientras tanto, el mensaje fue otro: la afición coreó su nombre y le arropó. El jugador, cuentan en Italia, se siente cómodo en Piamonte. Pero cómodo no significa conformado.
Bayern y Barça, a la espera del movimiento adecuado
En ese contexto aparecen dos nombres que pesan: Bayern Munich y FC Barcelona. Ambos miran al mercado con una necesidad clara, encontrar un heredero a largo plazo para Robert Lewandowski. El polaco ya no está en Múnich, pero su sombra sigue marcando el listón del ‘9’ que se busca en ambos clubes.
El interés del Bayern no es nuevo. Se remonta, según las informaciones, a principios de 2022, cuando Vlahovic abandonó la Fiorentina para fichar por Juventus. En los despachos bávaros su nombre nunca terminó de borrarse de la pizarra. La Gazzetta dello Sport llegó a asegurar hace unos días que el conjunto alemán sería el destino preferido del serbio.
El encaje deportivo, eso sí, no sería inmediato como estrella indiscutible. En Múnich se le ve más como un relevo y complemento dentro de la rotación ofensiva. Hoy por hoy, la referencia en punta pasa por Nicolas Jackson, cedido desde Chelsea. Pero su etapa tiene fecha de caducidad: el director deportivo, Max Eberl, ya ha confirmado que el club no activará la opción de compra. Ese hueco alimenta las especulaciones.
La gran incógnita está en el salario. ¿Puede el Bayern llegar a las cifras que exige Vlahovic? A diferencia de Juventus, que directamente no quiere acercarse a los 12 millones netos, en Alemania el debate es interno. La directiva sigue bajo presión para recortar masa salarial, y cualquier operación de alto coste debe pasar por un filtro mucho más estricto. Hoy no hay respuesta clara.
Un mercado en ebullición alrededor del área
El nombre de Vlahovic no es el único que circula por las oficinas del Allianz Arena. El Bayern también valora perfiles distintos, más versátiles, para reconfigurar su ataque. Según The Athletic, Antony Gordon, del Newcastle United, figura como una opción prioritaria. Un futbolista capaz de moverse por todo el frente ofensivo, no solo como ‘9’ fijo.
Gordon, sin embargo, no saldría barato. Como tampoco Yan Diomande, del RB Leipzig, señalado como alternativa directa al inglés. Ambos implicarían un desembolso importante en traspaso y salario. Y la lista no acaba ahí: se ha mencionado también a William Osula, compañero de Gordon en Newcastle, y a Charles De Ketelaere, del Atalanta. De acuerdo con kicker, el belga sería la primera alternativa real a Gordon en la hoja de ruta bávara.
Ese abanico de nombres refleja una realidad: el Bayern no se ha casado con una sola idea. Busca gol, pero también flexibilidad táctica. En ese rompecabezas, Vlahovic representa el perfil de ‘9’ clásico, rematador, referencia. Gordon y compañía ofrecen otra cosa. El club deberá decidir qué tipo de ataque quiere construir antes de lanzarse definitivamente a por uno u otro.
Juve presiona, la condición física siembra dudas
Desde Italia, Corriere dello Sport añade otro matiz clave: nadie sabe todavía qué señales concretas ha enviado el Bayern a Vlahovic. No hay claridad sobre si se trata solo de un interés vigilante o de un proyecto firme sobre la mesa. Y en medio de todo ello aparece una cuestión que los grandes nunca pasan por alto: la condición física del jugador.
El serbio regresó recientemente a una convocatoria de Juventus tras una larga ausencia por una persistente lesión en el aductor. En su vuelta, firmó un gol saliendo desde el banquillo en el 1-1 frente a Hellas Verona. Un destello que recuerda por qué tantos clubes están pendientes de su situación. Pero también una advertencia: su estado físico todavía genera interrogantes.
Juventus, mientras tanto, se mueve en un equilibrio delicado. Sabe que tiene a un delantero respaldado por la grada, con mercado internacional y en edad de firmar su gran contrato. Sabe también que no puede ni quiere sostener el nivel salarial que el jugador exige. El pulso está servido.
El serbio marca, escucha su nombre coreado en el estadio y responde con un “ya veremos” cuando le preguntan por su futuro. Bayern mide cada euro de su masa salarial. Barça observa de reojo, condicionado por sus propios límites económicos. En un mercado en el que los grandes ‘9’ escasean, la pregunta ya no es quién lo quiere, sino quién se atreverá a pagar el precio completo: traspaso, salario y riesgo físico.






