Zitha Kwinika y el cambio en Kaizer Chiefs
Zitha Kwinika, el nuevo mariscal silencioso de la zaga de Kaizer Chiefs, no se ha perdido ni un minuto esta temporada. A sus 32 años, en su quinta campaña desde su regreso al club, se ha consolidado como el ancla defensiva junto a su nuevo socio, Inacio Miguel, en un equipo que empieza a mostrar otra cara.
El propio Kwinika percibe el cambio desde dentro. Y lo celebra.
“Creo que el equipo también se está adaptando bien a los nuevos entrenadores y a la nueva temporada. Hemos demostrado en los partidos que hemos jugado que somos un equipo diferente en comparación con la temporada pasada. El estilo de juego y la estructura muestran que hay mejora”, afirmó, citado por KickOff.
No se trata solo de sensaciones. En el vestuario hablan de una idea más clara, de automatismos que empiezan a aparecer, de una forma de jugar que, como dice el central, les gusta.
“Hay nuevas tácticas que se están implementando y estamos intentando llegar a una manera de jugar que disfrutemos. Estamos mejorando como equipo”.
De los tropiezos ante los “pequeños” a partidos de máxima tensión
Durante años, uno de los grandes males de Kaizer Chiefs ha sido el mismo: perder puntos ante rivales modestos. Partidos que parecían accesibles en el papel se convertían en un lastre para cualquier intento serio de pelear por el título.
Kwinika quiere enterrar ese patrón.
Antes del duelo de este miércoles frente a Richards Bay en el Princess Magogo Stadium, el defensor dejó claro que ese tipo de encuentros ya no se miran por encima del hombro. Se juegan con la misma intensidad que un Soweto Derby. O al menos, ese es el objetivo.
“Obviamente, Richards Bay es un equipo difícil al que enfrentarse, sí, les damos el respeto, pero también tenemos nuestros objetivos, así que sabemos lo que esperamos y nos hemos preparado bien para ellos”, subrayó.
El mensaje es nítido: estos partidos ya no son de trámite. Son obligatorios.
“Esta temporada estamos en una misión diferente, de decir que los partidos de los que necesitamos sacar puntos son justamente estos, contra equipos como Richards Bay. Debemos ganar estos partidos”.
Una misión llamada consistencia
El plan de Da Cruz es simple en el papel y endemoniadamente complejo en la práctica: consistencia. Sin rachas largas de victorias, el anhelado fin de la sequía liguera seguirá siendo una promesa vacía.
Kwinika lo entiende mejor que nadie. Sabe que la confianza no nace de los discursos, sino del marcador.
“Obviamente, para mantener el impulso necesitamos resultados positivos. Creo que esa es la mejor manera de sostener el momento, conseguir buenos resultados, sobre todo ganar partidos, es la única forma de mantener el impulso en el entorno y en la confianza”, explicó.
Para el central, no se trata solo de sumar puntos. Se trata de construir una mentalidad.
“Creo que acostumbrarse a ganar es importante porque crea un entorno de ganadores, y los ganadores se hacen más fuertes día a día”.
Cada victoria, por mínima que sea, refuerza la idea de que Chiefs puede volver a ser un candidato real al título de la Betway Premiership. Cada tropiezo ante un rival menor, en cambio, reabre viejas heridas.
Juventud que empuja, vestuario que responde
En medio de este nuevo ciclo, Kwinika también mira hacia los más jóvenes. Ver a talentos como Langelihle Phili y Luke Baartman ganarse un lugar en el once no solo refresca el equipo; cambia la energía del grupo.
El veterano no escatima elogios para la integración de los nuevos y la respuesta de la cantera.
“Los nuevos jugadores se están acoplando bien… por mencionar a [Langelihle] Phili, que marcó un gol, y a [Luke] Baartman; sí, han estado con el equipo, pero ahora están teniendo la oportunidad de ser titulares”, destacó.
Para Kwinika, esos detalles no son anecdóticos. Son señales.
“Eso muestra que vamos en la dirección correcta y que la mayoría de los jugadores están entendiendo lo que se les pide”.
Kaizer Chiefs lleva años buscando una versión fiable de sí mismo. Hoy, su central titular habla de estructura, de táctica, de mentalidad ganadora y de jóvenes que se atreven. La teoría está clara. La verdadera prueba llegará en canchas como la del Princess Magogo Stadium, en noches en las que no hay glamour, pero sí algo mucho más valioso: puntos que definen una temporada.






