Allegri y el reto de Nápoles: Euforia o depresión ante Inter
Massimiliano Allegri llegó a la sala de prensa con Nápoles aún digiriendo el golpe. Una derrota en casa ante Como, 2-1, en la tercera jornada y un ambiente ya al borde de la histeria. Pregunta uno: ¿sigue siendo esto una lucha por el Scudetto? El técnico sonrió, casi resignado.
“Entiendo que en Nápoles es o euforia o depresión, pero solo estamos en la jornada 3”, soltó, encogiéndose de hombros.
El contexto no ayuda. El equipo perdió ante un recién ascendido y el partido salió todavía más caro: Giovane cayó lesionado y Scott McTominay estará fuera varias semanas tras someterse a una intervención para corregir un pequeño problema cardíaco. A esa lista se suman las ausencias de larga duración de Alessandro Buongiorno y Luca Marianucci. El parte médico parece más propio de noviembre que de agosto.
Golpe de realidad antes de visitar San Siro
El calendario no da tregua. El sábado, a las 17.00 (hora británica), Nápoles pisa San Siro para medirse a Inter, al que Allegri no duda en colocar el cartel de máximo aspirante al título.
“Estamos decepcionados por haber perdido contra Como, pero tiene que haber equilibrio, quedan muchísimos partidos por jugar”, insistió el entrenador. “Ni siquiera hicimos un mal partido, y mañana es un enfrentamiento directo entre los dos mejores de las últimas dos temporadas. Vamos adelante con confianza, luego pensaremos en Arsenal y la Champions League”.
El discurso es claro: nada de dramatizar en septiembre. Allegri, recién llegado al banquillo del Stadio Diego Armando Maradona este verano, sabe que una ciudad como Nápoles vive a golpes de estado de ánimo. Él intenta apagar incendios.
Lesiones… en el “mejor” momento posible
El italiano, lejos de lamentarse por la plaga de bajas, trató de darle la vuelta a la situación. Para él, si las lesiones tenían que llegar, mejor ahora.
“Las lesiones pasan, pero si piensas que después del parón de selecciones habrá nueve partidos en 26 días, es mejor tenerlas ahora para que todos puedan recuperarse a tiempo para ese tramo”, razonó.
El plan es sobrevivir a este inicio, mantener la cabeza fría y llegar con la plantilla más entera a la primera gran maratón de la temporada.
Vergara, sin prisas
Con tantos jugadores fuera, el nombre de Antonio Vergara aparece de inmediato. ¿Oportunidad para el joven talento? Allegri pisa el freno.
“No creo que debamos poner demasiada responsabilidad sobre los hombros de Vergara. Es un buen jugador, pero creo que solo tiene 12 partidos con Nápoles, así que hay que ir con calma”, advirtió.
Ante Como, el técnico decidió dejarlo en el banquillo. “Hice una elección diferente, se quedó fuera porque solo tengo cinco cambios”, explicó. Sin dramatizar, sin señalar. Solo gestión.
Allegri, eso sí, se muestra satisfecho con la respuesta del grupo en el día a día: “Estamos mejorando físicamente, estoy contento con cómo se entrenan los chicos. Ahora tenemos que cometer menos errores en los partidos”.
De Bruyne espera su momento
Otro foco de atención se llama Kevin De Bruyne. Fichaje estelar, cerebro llamado a marcar diferencias… y dos jornadas sin ser titular. El belga sigue afinando su condición física y el técnico lo administra con cuidado.
“Está mejorando, pero naturalmente tengo que equilibrar el centro del campo sin McTominay, porque eso limita las opciones”, explicó Allegri. “Benoit Badiashile está en la convocatoria, estoy contento con lo que vi en los entrenamientos. No puedo pedir a nadie más lo que nos da Scott, es un jugador diferente con características distintas”.
Sin su mediocentro de referencia, Allegri debe reconstruir el engranaje. De Bruyne empuja, pero el entrenador no quiere desarmar el equipo solo por un nombre.
Regreso a San Siro con cuentas pendientes
El duelo del sábado tiene también un matiz personal. Allegri vuelve a San Siro, el estadio del que salió despedido por Milan el verano pasado. Allí, sin embargo, se llevó los dos Derbi della Madonnina ante Inter. El escenario le inspira.
“Jugar en ese estadio siempre es maravilloso, e Inter y Nápoles adoran enfrentarse”, afirmó. “Necesitamos una buena actuación, con menos errores técnicos, porque esos se pagan caros”.
El elogio para el rival llega sin rodeos: “Inter es el verdadero favorito para el Scudetto. Tenemos que estar más atentos, porque contra Como encajamos dos goles evitables. Los enfrentamientos directos siempre son difíciles de ganar”.
Nápoles, además, no ha podido moverse en el mercado con la misma alegría que otros gigantes de la Serie A. El club tuvo que vender antes de comprar, mientras sus rivales invertían con más músculo.
“No sirve de nada mirar a los demás, tenemos que centrarnos en nosotros”, zanjó Allegri. “Estoy contento con la plantilla que tenemos. Ahora debemos poner las bases para lo que será el sprint final de la temporada, dando un paso cada vez”.
San Siro dictará el primer gran veredicto del curso para este Nápoles de extremos emocionales. ¿Equilibrio o nueva sacudida? La respuesta, en 90 minutos.






