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Bayern recupera a Musiala para el duelo ante Schalke 04

El Bayern respira. Jamal Musiala vuelve a entrar en una lista de convocados y se sube al autobús rumbo al Veltins-Arena para el duelo de Bundesliga del sábado ante Schalke 04. No es un simple nombre más en la hoja de equipo: es el primer paso de regreso de una de las piezas más determinantes del campeón alemán.

A sus 23 años, el mediapunta aún no ha disputado ni un solo minuto oficial esta temporada. Se perdió las tres primeras jornadas de la campaña 2026-27 mientras el club le sometía a exhaustivas pruebas médicas y un programa específico de entrenamientos. Ahora, según avanzó Sky Germany, vuelve a estar en el grupo que viaja. Es la señal que en Múnich esperaban desde hace semanas.

Kompany abre la puerta… con cautela

Vincent Kompany no lo esconde: Musiala está muy cerca de reaparecer. El técnico del Bayern confirmó en la rueda de prensa previa al partido que el internacional alemán ha completado una semana de trabajo completa y, sobre todo, positiva.

“Ha tenido una buena semana completa de entrenamientos. Las cosas van mejor para él, está bien. Ya hemos explicado cómo estamos gestionando esto. Jamal está en una buena fase ahora mismo”, explicó el belga, subrayando el plan de prudencia del club.

La última palabra, sin embargo, no se conocerá hasta el final. Kompany dejó claro que la decisión sobre sus minutos ante Schalke dependerá de cómo responda el jugador a la última sesión: “Veremos cómo está en el entrenamiento de hoy y luego tomaremos la decisión que sea mejor para Jamal y para el equipo. Hoy decidiremos con Jamal en función de cómo lleve la sesión”.

No todas las noticias son tan alentadoras. Serge Gnabry se queda fuera una semana más. “Serge Gnabry no estará disponible esta semana, esperemos que la próxima. La prioridad principal es que se sienta bien”, apuntó el entrenador, marcando el tono de máxima protección con sus futbolistas clave.

Un verano de sustos y diagnósticos

El regreso de Musiala tiene un peso emocional evidente. El fútbol europeo se estremeció en verano cuando el talentoso mediapunta se desplomó durante un amistoso ante 1. FC Heidenheim. No era la primera vez: ya había sufrido un episodio similar en un partido del Telekom Cup frente a RB Leipzig.

La preocupación fue inmediata. ¿Qué le pasaba exactamente a uno de los grandes talentos del continente?

El propio Musiala decidió dar la cara y explicar su situación. Reveló que los médicos le habían diagnosticado episodios breves y temporales de ausencia, causados por una disfunción neurológica, fácilmente tratable según los especialistas. El término puede sonar frío, pero el impacto de ver a una estrella desplomarse en pleno partido fue todo menos eso.

Kompany, consciente del foco mediático, ha intentado rebajar la tensión que rodea al caso. Ha repetido que el club sabe cómo manejar la situación y que el departamento médico está plenamente preparado para actuar si se produce otro episodio. Su mensaje busca normalizar lo que, a ojos del público, sigue siendo alarmante.

En una de sus últimas comparecencias, el técnico fue directo: si Musiala volviera a desplomarse no sería “un gran problema” para el club en términos de gestión. “Si vuelve a ocurrir dentro de 40, 50, 60 días o dentro de 40, 50, 60 partidos, ya no será un gran asunto para nosotros. Sabemos cómo afrontarlo y en algún momento volverá a ser un atleta totalmente normal”, aseguró. Un mensaje firme, casi desafiante, contra el miedo.

Un regreso que llega en el momento justo

El calendario aprieta y el Bayern lo sabe. La vuelta de Musiala coincide con el inicio del verdadero maratón: la Bundesliga se acelera y Europa ya asoma por el horizonte. El club lo confirmó en la lista oficial para la Champions League del jueves, donde el mediapunta figura inscrito para el duelo ante Bodo/Glimt.

Para Kompany, recuperar a un Musiala plenamente operativo significa recuperar un comodín táctico. El alemán puede arrancar desde la mediapunta, caer a banda, bajar a recibir entre líneas o romper al espacio. Su presencia cambia la forma de atacar del Bayern y obliga a los rivales a recalcular cada movimiento.

El equipo ha arrancado la temporada con buen ritmo, pero el verdadero examen llega ahora, con partidos cada tres días y poco margen para respirar. En ese contexto, cada minuto que Musiala pueda sumar, aunque sea de forma gradual, se convierte en oro.

El Bayern vuelve a tener a su creador más brillante al alcance de la mano. La pregunta ya no es si regresará. Es cuántos partidos necesitará para volver a dominar la Bundesliga y dejar su huella en Europa.