Cambio de era en Harrogate Town: Simon Weaver se convierte en copropietario
En Harrogate Town no solo cambia el marcador. Cambia el poder.
Simon Weaver, el entrenador que lleva más de una década moldeando el club desde la banda, se ha convertido en copropietario de la entidad de National League, poniendo fin a la etapa de propiedad de su padre, Irving Weaver. Un relevo que, sobre el papel, va mucho más allá de un simple traspaso familiar.
Weaver asumió el cargo de técnico en mayo de 2009. Dos años después, en 2011, su padre tomó el control del club. Juntos firmaron la etapa más dorada en la historia de la entidad de North Yorkshire: en 2020, Harrogate Town logró por primera vez el ascenso a la Football League y encadenó seis temporadas en League Two. Un salto histórico para un club acostumbrado a pelear en categorías semiprofesionales.
Ese ciclo se cerró el curso pasado, con un golpe duro: el descenso de vuelta a la National League. Pero el club no se ha quedado lamentando. Tras 13 jornadas, Harrogate marcha segundo en la tabla y el nuevo movimiento accionarial llega en plena reacción deportiva.
De propietario a testigo
Irving Weaver deja la propiedad, pero no el relato. El propio exdueño quiso dejar claro que no se trata de un simple “pase de testigo” de padre a hijo.
“Esto no debe verse como una sucesión familiar. Tanto Simon como Jonathan están haciendo un compromiso significativo con este club de fútbol y, lo que es crucial, lo están haciendo juntos”, explicó en declaraciones a la web del club. “Sus experiencias y fortalezas se complementan extremadamente bien”.
El nuevo socio de Simon Weaver es el empresario local Jonathan Bleazard. Juntos han cerrado una operación que el club ha definido como “un capítulo nuevo e importante en su historia”. Un técnico convertido en copropietario y un hombre de negocios de la zona al mando de un proyecto que ya sabe lo que es crecer a contracorriente.
Entrenador, copropietario… y bajo el mismo examen
El doble rol de Simon Weaver abre inevitablemente un debate: ¿cambia algo para el entrenador cuando también es dueño? El propio técnico se encargó de cortarlo de raíz.
“Mi posición y mi rol como entrenador no van a cambiar, y mi ambición sigue siendo exactamente la misma: convertirme en el mejor entrenador de fútbol que pueda ser y seguir empujando a este equipo hacia adelante”, afirmó.
No pidió indulgencia. Al contrario. “Acepto plenamente que, como entrenador, seguiré siendo juzgado por los resultados exactamente igual que cualquier otro entrenador en el fútbol. Convertirme en copropietario no cambia esa responsabilidad ni los estándares que espero de mí mismo”.
Mensaje directo al vestuario, a la grada y al entorno: el nuevo título en el organigrama no es un escudo frente a los marcadores de los sábados.
Un nuevo capítulo… con la FA Cup en el horizonte
La transformación institucional llega en una semana marcada también por la competición más imprevisible del calendario inglés. Harrogate Town visita a Bury este sábado en la cuarta ronda de clasificación de la FA Cup, un escenario siempre delicado para los clubes de National League, donde un tropiezo puede romper inercias y una victoria puede disparar la confianza.
El club habla de “un nuevo capítulo”. La tabla de la National League muestra a un equipo que quiere regresar cuanto antes al fútbol de la EFL. El banquillo y el palco, por primera vez, comparten nombre y ambición.
La cuestión ahora es sencilla y brutal, como el propio fútbol: ¿hasta dónde puede llevar Simon Weaver a Harrogate Town cuando también tiene las llaves del club en el bolsillo?





