Crisis en Manchester United tras derrota ante Atlético
El vestuario de Manchester United ardía en silencio tras el 2-0 encajado ante Atlético de Madrid en España. Pero el verdadero incendio no estuvo en el césped, sino en las palabras posteriores. Lisandro Martínez, lejos de refugiarse en los tópicos de manual, lanzó un dardo directo a la cúpula deportiva del club y encendió un debate que promete durar más que la propia derrota.
El argentino cargó contra la planificación del mercado veraniego y señaló sin rodeos al director de fútbol, Jason Wilcox. Según su lectura, el club no ha armado una plantilla a la altura del primer curso completo de Michael Carrick al mando. Una crítica frontal, poco habitual en un futbolista en activo, y menos aún en uno que todavía forma parte del once titular.
Una parte de la afición lo celebró. Vieron en Martínez la voz de su propio hartazgo con los despachos. Otro sector, liderado por exjugadores de peso, interpretó el gesto como una bomba innecesaria lanzada en el peor momento posible.
Carragher, sin concesiones
En el plató de CBS Sports, Jamie Carragher no perdió tiempo en matices. El exdefensa de Liverpool fue tan directo como el propio Martínez, pero en sentido contrario. Para él, sacar los trapos sucios a la luz, en público y tras una derrota, no ayuda a nadie dentro del club.
“No le hace ningún bien a nadie, y estas declaraciones van a ser ahora la historia durante los próximos días, todo girará alrededor de esto”, sentenció.
Carragher apuntó también al contexto: sabe que cualquier crítica a “los de arriba” suele ser música para los oídos de una grada cansada de la dirección deportiva. “A todos los aficionados les caen mal los trajes, los de arriba, así que los hinchas de United se van a quedar con esto y pensarán que es fantástico”.
El exinternacional inglés fue más allá y desmontó otra de las ideas que deslizó el central argentino: la de una “fantástica” temporada pasada. Carragher tiró de memoria y de resultados.
“Cuando dice que tuvieron una temporada fantástica el año pasado, no fue así. Un entrenador fue despedido. Despedido”, recalcó, subrayando que el tercer puesto en liga llegó, en su opinión, por un contexto muy particular: sin Europa, sin el desgaste de las copas y con rivales directos a un nivel paupérrimo.
“Terminaron terceros porque no tuvieron partidos de copa, no estaban en Europa, los eliminaron muy pronto de las copas. Manchester United tercero. El motivo por el que acabaron terceros es que Liverpool y Chelsea estuvieron igual de mal”.
Rooney habla de “falta de respeto”
Las palabras de Carragher encontraron eco en otra figura que conoce como pocos las tripas del club: Wayne Rooney. El máximo goleador histórico de United coincidió en la línea crítica y calificó la arremetida de Martínez como una falta de respeto hacia la entidad.
No hizo falta extenderse demasiado. La sola elección del término “irrespetuoso” marca el tono: para una leyenda del club, un jugador actual cruzó una línea que no debería haberse tocado, menos aún en un momento de fragilidad deportiva.
Un problema que viene de lejos
Detrás del choque dialéctico late un diagnóstico incómodo sobre la realidad económica y deportiva del club. El bloqueo actual en el mercado no nace este verano, sino de años de gasto desmedido sin el colchón constante de la Champions League.
Carragher lo resumió con frialdad. Desde la llegada de Martínez, United apenas ha pisado la Champions una vez. Sin ese flujo de ingresos y con inversiones cercanas a los 200 millones de libras por verano, la ecuación era insostenible. Algún día tenía que cortarse el grifo.
“Ahora estamos viendo al verdadero Manchester United esta temporada”, apuntó. Para él, el motivo por el que no han llegado fichajes de peso no es la falta de ambición, sino la factura atrasada de decisiones anteriores.
“Este verano, el dinero que está pagando Manchester United es por jugadores que compraron hace años, el siguiente plazo. Por eso no hay dinero ahí, no puedes seguir así”.
Su conclusión fue demoledora: una plantilla construida a golpes de chequera por distintos entrenadores, sin un proyecto continuado, y con un rendimiento muy por debajo de lo que exige el escudo. “Hay una plantilla de jugadores con diferentes entrenadores que no ha logrado nada. Han estado horribles, y esta noche, horribles otra vez”.
El foco se vuelve contra Martínez
Tras diseccionar la gestión del club, Carragher giró el espejo hacia el propio protagonista del incendio. No negó la calidad del argentino ni su condición de campeón del mundo, pero no suavizó el veredicto sobre su momento actual.
Recordó que el inicio de temporada de Martínez está muy lejos de su mejor versión. “Ha tenido un arranque de temporada horrible. Horrible, realmente pobre”, remarcó, ligando ese bajo rendimiento con la inoportunidad de sus declaraciones.
En su lectura, el central se ha ganado el aplauso de una parte de la afición, pero a un coste alto para el club y para sí mismo. “La gente se lo va a tragar, los aficionados de Manchester United también, pero eso no le hace bien a nadie. Esto va a ser ahora el tema de conversación. Va a explotar y creo que se ha equivocado”.
La derrota en España ya dolía. El ruido que ha desatado después amenaza con doler aún más. Y mientras el equipo de Carrick intenta recomponerse en el campo, la pregunta es otra: ¿podrá este vestuario competir con solvencia cuando la batalla más dura se libra, una vez más, en los despachos y en los micrófonos?





