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Cristiano Ronaldo brilla en Houston: doblete y récord histórico

Cristiano Ronaldo no volvió. En realidad, nunca se fue. Pero en Houston rugió como si estuviera regresando de algún exilio futbolístico, cerrando bocas y abriendo otra página de historia: primer jugador en marcar en seis Mundiales y nuevo máximo goleador de Portugal en fases finales, por delante de Eusebio. Todo en una noche que terminó con un 5-0 brutal sobre Uzbekistán y con el capitán gritando a cámara: “I’m back, I’m back”.

Tenía 10 partidos seguidos sin marcar en grandes torneos. Diez. Una eternidad para alguien de su tamaño. La discusión sobre si aún debía ser intocable en la selección llevaba semanas calentándose. En 90 minutos, el veterano de 41 años convirtió el debate en ruido de fondo.

Un arranque furioso y un ‘killer’ liberado

Portugal salió como si el 1-1 ante la República Democrática del Congo hubiera sido una afrenta personal. Presión alta, circulación rápida, muchos toques verticales. No se trataba solo de ganar: se notaba un deseo casi ansioso de desquitarse.

El primer golpe llegó pronto. Minuto seis. Joao Cancelo se desdobla por la derecha, mete un centro raso y tenso al primer palo y Cristiano, solo a seis metros, define con esa frialdad que parecía extraviada en los últimos meses. Toque limpio, ejecución seca. Gol. Y una celebración desatada hacia la banda, rodeado por todos sus compañeros mientras Roberto Martinez, unos metros atrás, se permitía sonreír sentado.

Portugal no levantó el pie. Buscaba más. Buscaba, sobre todo, alimentar a su nueve.

Entre el primer y el segundo tanto de Cristiano apareció Nuno Mendes con una jugada de pizarra que dejó boquiabierto al estadio. Falta peligrosa, todos pendientes de Ronaldo, el clásico escenario. El capitán se coloca, mide la carrera… y de repente quien golpea es Mendes, engañando por completo al portero Abduvohid Nematov y a las 68.777 personas en las gradas. El balón vuela por encima de la barrera y entra. El supuesto señuelo era el protagonista; el protagonista, esta vez, la distracción.

El tercer mazazo llegó con la firma que todos esperaban. Bruno Fernandes filtró un pase perfecto, de esos que piden a gritos un remate a la altura, y Cristiano respondió con precisión quirúrgica, cruzando al segundo palo. Definición limpia, gesto de alivio en el rostro. Ya no era solo romper la sequía. Era volver a dominar un escenario que siente como propio.

Récord, confianza y una selección más madura

Con ese doblete, Cristiano elevó a 10 su cuenta goleadora en Mundiales y dejó atrás a Eusebio como máximo artillero portugués en fases finales. Récord histórico, sí, pero él mismo insistió después: lo que le importa es el crecimiento del equipo, la mejoría tras el tropiezo inicial y la confianza recuperada.

El juego respaldó sus palabras. Portugal firmó 17 remates, ocho a puerta, y vivió instalada en campo rival. No fue solo la noche del capitán. Fue una exhibición coral de un ataque lleno de recursos, afinado en la toma de decisiones y mucho más contundente que ante la RD Congo.

Roberto Martinez lo subrayó: el equipo mantuvo la misma actitud y compromiso del debut, pero esta vez añadió algo que marca la diferencia en un torneo corto: madurez. Ya no era el estreno, ya no pesaban tanto los nervios. Y se notó en cada transición, en cada pausa para elegir mejor.

El espejismo de Uzbekistán y la sentencia definitiva

Uzbekistán apenas pudo respirar. Aun así, tuvo un pequeño momento de ilusión. Tras la primera pausa de hidratación, Azizjon Ganiev conectó un disparo magnífico que parecía recortar distancias. Golazo… hasta que el VAR llamó al árbitro. Revisión, falta previa sobre Cancelo y tanto anulado. De esperanza a golpe anímico en segundos.

Ahí se acabó cualquier atisbo de reacción. Portugal siguió mandando, aunque el marcador ya invitaba a administrar esfuerzos.

Tras el descanso, la noche se le hizo aún más larga a Nematov. En una acción desafortunada, el guardameta no logró blocar un balón y terminó introduciéndolo en su propia portería. Autogol, 4-0 y partido sentenciado sin discusión.

Rafael Leao, siempre eléctrico, puso la guinda con el quinto tanto en los minutos finales. Zancada larga, decisión en el área y definición para redondear una goleada que retrata el abismo entre ambos equipos en Houston.

Portugal se recompone; Uzbekistán, al borde del abismo

Con cuatro puntos en dos jornadas, Portugal se ha recolocado en el grupo y llegará al duelo ante Colombia con margen, pero también con un mensaje claro: esta selección no depende solo de la inspiración de su leyenda, aunque su leyenda siga siendo decisiva.

Uzbekistán, en cambio, se asoma al precipicio. Dos partidos, cero puntos y un último cartucho ante DR Congo para evitar una eliminación que ya se siente muy cercana.

En el centro de todo, una imagen: Cristiano, mirando a la cámara, gritando que ha vuelto. La cuestión ya no es si regresó. La verdadera pregunta, viendo cómo compite a los 41, es cuánto tiempo más podrá seguir reescribiendo las reglas de la edad en el fútbol de élite.