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Croacia gana a Eslovenia en el descuento con Modrić como figura

En Varaždin, en el compacto y ruidoso Stadion Anđelko Herjavec, Luka Modrić volvió a marcar el compás de una selección croata que entra en la recta final hacia el Mundial. Amistoso, sí. Pero con aroma de examen serio ante una Eslovenia correosa. El 2-1 llegó en el minuto 93, cuando muchos ya miraban el reloj y pensaban en Inglaterra.

Croacia salió a mandar. Balón, paciencia y la figura de Modrić flotando entre líneas, como tantas veces. El capitán abrió el marcador con un gesto que conoce de memoria: control al borde del área y disparo seco desde la frontal. Preciso, implacable. El tipo de golpeo que, incluso en un amistoso, levanta a la grada y recuerda por qué sigue siendo el termómetro del equipo.

El gol serenó a Croacia, que manejó el ritmo durante buena parte del encuentro. Eslovenia, sin embargo, no se resignó a ser mero sparring. Apretó en el tramo final, adelantó líneas y encontró premio tarde, pero a tiempo de agitar el partido: Sporar apareció en el minuto 83 para igualar el duelo y sembrar dudas justo cuando Zlatko Dalić empezaba a pensar en las rotaciones y en la gestión de esfuerzos.

El golpe dolió. Por momentos, Croacia perdió claridad y el amistoso amenazó con dejar un sabor amargo. Pero la selección balcánica suele responder cuando se siente herida. Y la reacción llegó en el descuento. En el 93’, Mario Pašalić cazó la ocasión decisiva y firmó el 2-1 que desató el alivio local. No era un título, ni tres puntos oficiales, pero sí un mensaje: el equipo sabe sufrir y resolver cuando el cronómetro aprieta.

Con Inglaterra esperando el 17 de junio en el estreno mundialista, Croacia se marcha de Varaždin con algo más que una victoria. Se lleva un Modrić afinado, un grupo competitivo hasta el final y la sensación de que el guion de las grandes citas sigue muy vivo.

Ecuador acelera: 3-0 y exhibición de Estupiñán

En otro punto del mapa, Ecuador dejó una señal igual de contundente. Triunfo por 3-0 ante Guatemala, resultado amplio y actuación convincente en un amistoso que sirvió para engrasar mecanismos y, sobre todo, para confirmar el gran momento de Pervis Estupiñán.

El lateral fue una amenaza constante por su banda, agresivo en la salida, limpio en la conducción y valiente en cada incorporación. Su noche perfecta se cerró con el tercer gol, una obra de oportunismo y técnica: vio adelantado al guardameta rival y, desde larga distancia, levantó la pelota con sutileza para firmar una definición de alta escuela. Un gesto de confianza que explica el estado anímico de la selección.

El 3-0 no solo engorda el marcador; impulsa el ánimo de un grupo que mira ya al 15 de junio, fecha marcada para su estreno mundialista ante Costa de Marfil. Llega con ritmo, con gol y con un Estupiñán que se ha convertido en uno de los termómetros ofensivos del equipo.

Italia prueba, Bartesaghi responde

La noche dejó también buenas noticias para Italia. En un once catalogado como “experimental” por el propio cuerpo técnico, Davide Bartesaghi repitió titularidad y completó los 90 minutos en la victoria por 1-0 ante Grecia.

El resultado, ajustado, se suma a otro triunfo por la mínima frente a Luxemburgo en esta serie de amistosos. No hay goleadas, pero sí una constante: solidez y minutos de calidad para quienes buscan hacerse un hueco definitivo en los planes del seleccionador Baldini.

Bartesaghi aprovechó el escenario. Ser titular dos partidos seguidos y no abandonar el campo en ninguno de ellos habla de confianza y de respuesta. Italia aún está en fase de ensayo, pero algunos nombres empiezan a escribir su candidatura con actuaciones discretas en apariencia, importantes en el fondo.

Las pruebas terminan, los amistosos se agotan. Para Croacia, Ecuador e Italia, la cuenta atrás ya no se mide en semanas, sino en partidos. Y en noches como estas, donde un gol en el 93’, una vaselina desde lejos o unos 90 minutos silenciosos pueden cambiar jerarquías cuando llegue la hora de la verdad.

Croacia gana a Eslovenia en el descuento con Modrić como figura