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Dejan Lovren defiende a Salah y critica a Carragher y Slot

Dejan Lovren ha decidido hablar alto y claro. El croata, uno de los amigos más cercanos de Mohamed Salah en el fútbol, ha salido en defensa del egipcio tras una temporada en la que su rendimiento, su futuro y hasta su carácter fueron diseccionados sin piedad en Inglaterra.

Para Lovren, lo que ha vivido la leyenda de Anfield en su último año en el club va mucho más allá de la crítica deportiva. En una entrevista con WinWin, el central de PAOK no se anduvo con rodeos: el trato hacia Salah le parece inaceptable.

"La forma en que lo trataron esta temporada no es dura. Es asquerosa", lanzó.

"¿Por qué no hablaron así de él durante los últimos ocho o nueve años? Dímelo... Vale, una temporada mala, y otra vez es el objetivo. Hay muchos otros problemas".

Carragher en el punto de mira

El exdefensa no solo apuntó al ruido general, también señaló nombres y apellidos. Uno de ellos, pesado en la historia del Liverpool: Jamie Carragher.

El excentral y ahora analista televisivo había acusado a Salah de egoísmo en varios programas. Lovren, lejos de esquivar el tema, sugirió que esas críticas tienen más que ver con el espectáculo televisivo que con un análisis serio del juego.

Según el croata, parte de la punditocracia vive de encender el debate, no de entenderlo.

Lovren fue directo:

"Lo están criticando muy duramente. Algunos comentaristas lo hacen solo para atraer atención, quizá porque no han tenido éxito en otras áreas de sus vidas, así que ahora necesitan rendir bien... especialmente Carragher, dice lo que quiere.

Siempre dije que debería decirle esto a la cara, decirle todo esto a Mo a la cara. Nunca lo hará. Porque sé que nunca lo hará, porque nunca me lo dijo a mí.

También habló mal de mí, pero nunca me lo dijo en persona. Sabes, solo está actuando en la televisión y le pagan por ello, así que tiene que actuar de esta manera".

El mensaje es claro: para Lovren, hay una brecha enorme entre el plató y el vestuario, y Salah ha quedado atrapado en medio.

El dedo hacia el banquillo: Slot, en el centro del conflicto

Más allá de los focos y los micrófonos, Lovren también señaló al interior del club. Y lo hizo con una precisión quirúrgica: no habló de “la directiva” ni del “club” en abstracto. Habló del entrenador. De Arne Slot.

Para el croata, la relación rota entre el técnico neerlandés y Salah fue determinante en la decisión del egipcio de dejar Merseyside, un contraste radical con el vínculo que el delantero mantenía con Jürgen Klopp.

"No creo que haya sido la gestión en general lo que empujó a Salah a irse", explicó.

"Creo que es solo una persona, y creo que es solo el entrenador. No tenían una buena relación. Pongámoslo simple.

Con Klopp tenía una relación realmente buena. No siempre fue perfecta, pero se conocían muy bien, confiaban el uno en el otro, se gustaban, y Mo lo dio todo en el campo por Klopp, y Klopp le dio esa confianza.

Pero con Slot fue lo contrario. Es así de simple, y todos lo saben, porque si miras las últimas ocho o nueve temporadas, lo hizo realmente bien".

Lovren dibuja un escenario claro: Salah pasó de un entorno de confianza mutua a uno de fricción constante. Y el resultado ha sido devastador para el Liverpool, que ve marcharse a su máximo goleador histórico en Premier League en medio de un clima enrarecido.

Falta de protección y silencios en el vestuario

El excentral no se quedó solo en la figura del entrenador. También cuestionó el papel del club y de algunos compañeros en la gestión del ruido externo que rodeó al egipcio durante la temporada.

Lovren coincide con la sensación que el propio Salah dejó entrever en sus últimas declaraciones: se sintió desprotegido. Expuesto. Solo.

"Hay otros jugadores que también deberían asumir responsabilidad y decir: 'sí, esto es culpa mía'", afirmó.

"Pero ya sabes, algunos jugadores nunca dieron la cara.

Hubo mala gestión; internamente no lo manejaron bien. No lo manejaron bien.

Incluso si tienes algunos problemas, tienes que hablar de ellos en el vestuario, y como dije, Mo nunca sintió ese apoyo.

Siempre era él la portada, 'Ah, es Mohamed Salah, no te sorprendas'. Quiero decir... es un problema muy profundo".

La imagen es dura: mientras el equipo se desmoronaba en una temporada complicada, Salah aparecía como escudo mediático, acaparando portadas y críticas, mientras otros se mantenían en la sombra.

Lovren no menciona nombres, pero el mensaje hacia el vestuario y la cúpula del club es inequívoco. Salah, el hombre que sostuvo al Liverpool durante casi una década, se marcha con la sensación de haber sido señalado más que protegido.

Y ahora, con el egipcio camino de una nueva etapa y Klopp ya fuera del escenario, la pregunta que flota en Anfield es incómoda: ¿quién va a asumir el peso —y las balas— que durante años soportó Mohamed Salah?