La delantera que marca goles y compagina la maternidad
Calleigh Hedley habla de fútbol y, casi en la misma frase, de su hijo Luca. No separa una cosa de la otra. No puede. No quiere.
No tengo ganas de pasar días enteros lejos de él
admite la máxima goleadora de Guernsey FC, mientras encara una temporada que le exige tanto como el fútbol moderno sabe exigir… y tanto como la maternidad no perdona.
Hace apenas unos meses regresó a los terrenos de juego tras dar a luz a Luca. Su embarazo le costó perderse media campaña pasada. Volvió tarde, pero volvió con una puntería feroz: solo disputó ocho partidos y marcó 16 goles. Con ese registro, se coló como la sexta máxima anotadora de la Southern Region Women's Football League Division One South. Ocho partidos. Dieciséis tantos. Un aviso claro: su olfato sigue intacto.
Familia, gimnasio y el reloj siempre en contra
El día a día de Hedley ya no es solo botas y césped. Es también biberones, horarios partidos y la agenda familiar en permanente reajuste.
Mi familia es increíble, siempre me ayuda con Luca
cuenta en BBC Radio Guernsey. Lo dice con alivio, casi con gratitud urgente. «Si necesito ir al gimnasio o lo que sea, siempre se ofrecen: “nosotros nos quedamos con él un rato para que puedas hacer lo que tengas que hacer”».
Ese respaldo no se detiene cuando suena el silbato. «Para los partidos fuera, para los de casa, me dicen: “nosotros nos quedamos con él, no te preocupes”, así que ha sido una ayuda enorme». Sin esa red, el regreso a la competición habría sido mucho más que una cuesta arriba; habría sido casi imposible.
Un regreso con gol… en dos minutos
Guernsey FC se asoma a su segunda temporada en la pirámide del fútbol inglés con una certeza: si Hedley está en el campo, hay gol. Y las señales recientes apuntan a que el instinto sigue ahí, afilado.
En septiembre, el club vivió su primer partido en la Women's FA Cup. Un día histórico para las Green Lionesses. Debut en la competición, estadio atento, rival exigente: Chessington & Hook United. El marcador final fue un 3-2 en contra, pero el nombre que se quedó grabado fue el de siempre. Hedley firmó los dos tantos del equipo. El primero, apenas dos minutos después del saque inicial.
Me sorprendió
reconoce. «No estaba segura ni de que fuera a marcar un gol, y acabé marcando a los dos minutos». Ese arranque la reconectó de golpe con la versión goleadora que la había convertido en referencia. «Me ayudó a sentirme mejor al volver. Y, además, tenía a mi familia allí viéndome y Luca también estaba. Fue muy bonito».
No era solo un gol. Era una confirmación: podía ser madre, podía ser goleadora, podía seguir siendo decisiva.
Vuelos al amanecer y dudas en los desplazamientos
Ahora llega la liga. El domingo, Guernsey FC recibe a Bognor Regis Town en su primer partido del campeonato. Después, tres salidas consecutivas. Tres viajes que empiezan antes de que amanezca y terminan de noche, de vuelta a la isla.
Para el resto de la plantilla, son madrugones, aeropuertos, cansancio. Para Hedley, son eso… y algo más. Son horas lejos de Luca.
Los desplazamientos implican levantarse muy temprano para coger un vuelo a Inglaterra y regresar por la tarde-noche. Días enteros fuera de casa. «No sé si podré comprometerme a ir a todos los partidos fuera», admite. No lo disfraza. No lo maquilla. «Pero sin duda intentaré ir a algunos. Va a ser difícil pasar un día lejos de él».
Ahí está su gran reto esta temporada: encontrar el equilibrio entre los goles y las despedidas en la puerta de casa. Guernsey FC sueña con que su artillera repita cifras y lidere el ataque en su segunda campaña en el sistema inglés. Ella también quiere. La pregunta es cuántas veces estará dispuesta a dejar a Luca en brazos de la familia para subirse a un avión y volver a ser, durante 90 minutos, la delantera imparable que ya demostró ser.






