Dro Fernández y su creciente rol en el PSG
En París, los minutos de Dro Fernández ya pesan
Dro Fernández apenas ha aterrizado en el Paris Saint-Germain y ya se ha convertido en uno de los focos de tensión del vestuario. El ex del Barcelona se ha ganado la confianza de Luis Enrique, y ese ascenso silencioso ha encendido ciertas envidias entre los jóvenes de la plantilla justo antes de un duelo con carga emocional: la visita del Barça al Parc des Princes en la Champions League.
Según L’Équipe, el papel creciente de Dro ha generado incomodidad en el vestuario, sobre todo entre los canteranos que empujan desde abajo en busca de protagonismo. Dos nombres aparecen en primer plano: Senny Mayulu, centrocampista de 20 años, y Quentin Ndjantou, extremo izquierdo de 19. Ambos miran el aumento de minutos del recién llegado como una oportunidad que se les escapa.
Un fichaje que ya dolió en Barcelona
La historia de Dro con el PSG empezó torcida en Barcelona. El club parisino pagó 8 millones de euros en el último mercado de invierno para llevárselo del Camp Nou, pese a que su cláusula de rescisión era de 6 millones. París prefirió negociar directamente con el Barça, cerrar la operación de club a club y evitar cualquier conflicto formal.
En la Ciudad Condal, Hansi Flick encajó mal la salida. El técnico del Barça lanzó un mensaje con destinatario claro cuando habló de compromiso absoluto: «Si alguien quiere jugar para el Barcelona, tiene que vivir los colores al 100%». Sin citar a Dro, la frase dejó clara la sensación de decepción por perder a un jugador que el club consideraba con margen de crecimiento.
En París, en cambio, el contexto era muy distinto. Plantilla amplia, talento joven apretando desde abajo y un entrenador, Luis Enrique, dispuesto a repartir minutos a quien responda. Al principio, Dro apenas asomaba.
De la espera a la oportunidad
Los primeros meses no fueron sencillos. Los minutos eran contados, casi simbólicos. Pero algo cambió con el inicio de esta temporada. Luis Enrique empezó a darle espacio real en la rotación y Dro respondió.
El mediapunta ha sido titular en los dos últimos partidos de Ligue 1, ante Le Mans y Strasbourg, y ha participado en 5 de los 7 encuentros ligueros disputados hasta ahora. Además, completó el duelo ante Slovan Bratislava en la primera jornada de la fase de liga de la Champions League, una señal inequívoca de confianza del cuerpo técnico.
Esos partidos no han pasado desapercibidos dentro del vestuario. En un club como el PSG, donde cada minuto es una moneda de oro para los jóvenes, ver a un recién llegado ganar terreno tan rápido ha generado miradas cruzadas y cierta frustración entre quienes llevan más tiempo esperando su turno.
Mayulu y Ndjantou, que representan a una generación que sueña con consolidarse en el primer equipo, ven cómo el camino se les estrecha. El mensaje competitivo es claro: aquí no se regala nada, y Dro está aprovechando cada ventana que se le abre.
Marquinhos, el escudo de Dro
En medio de ese clima, Dro no está solo. Tiene un aliado de peso: Marquinhos. El capitán del PSG se acercó a él desde el primer día, consciente de lo que supone llegar a un vestuario cargado de jerarquías y expectativas.
El brasileño ha actuado como guía y respaldo, ayudándole a adaptarse al club, al idioma del vestuario y a la exigencia diaria. En un entorno donde cada gesto se interpreta, contar con el apoyo del capitán no es un detalle menor. Refuerza su posición y envía un mensaje claro al resto: Dro forma parte del proyecto.
Un reencuentro cargado de significado
Ahora, el calendario le reserva a Dro un partido que va mucho más allá de los tres puntos. Barcelona visita el Parc des Princes en un duelo de Champions con aroma de vieja rivalidad. Para el futbolista, es el reencuentro con el club que lo vio crecer y del que salió por la puerta de atrás en pleno discurso de pertenencia de Hansi Flick.
Todo indica que no será titular. La competencia en su zona del campo es feroz y Luis Enrique suele apostar por sus hombres más asentados en las grandes noches europeas. Pero incluso desde el banquillo, la cita tiene un peso especial para él.
Cada minuto que Dro suma en París alimenta el debate interno: ¿hasta dónde llegará su rol en este PSG lleno de jóvenes impacientes y figuras consagradas? La visita del Barça no solo pone a prueba al equipo de Luis Enrique. También mide el carácter de un jugador que, en silencio, ya ha empezado a mover piezas dentro del vestuario.





