El enigma de Trezeguet en Al-Riyadh: ausencia sorprendente en la alineación
La noche del duelo ante Al-Ahli en la Saudi Roshn League arrancó con una sorpresa desagradable para la afición de Al-Riyadh. El nombre que muchos buscaban con ansia en la alineación oficial simplemente no estaba: Mahmoud Hassan "Trezeguet".
El club publicó el once inicial y la lista de suplentes en su cuenta oficial en X. Nada más aparecer el gráfico, comenzó el revuelo. Ni rastro del extremo egipcio. Ni una explicación. Solo un vacío que encendió a los aficionados.
Las respuestas se multiplicaron en cuestión de minutos. Hinchas molestos, preguntas directas, exigencias de claridad. ¿Lesión? ¿Decisión técnica? ¿Sanción? El silencio del club alimentó la indignación.
Lo más desconcertante es que, apenas 24 horas antes, el propio Al-Riyadh había compartido imágenes del último entrenamiento previo al choque frente a Al-Ahli en el Prince Abdullah Al-Faisal Sports City Stadium. En esas fotos aparecía Trezeguet trabajando con normalidad, integrado en la sesión, sin señales visibles de problema alguno.
La historia dio un giro en el mismo escenario del partido. Desde el Prince Abdullah Al-Faisal Sports City Stadium, el corresponsal de "Thmanyah", canal que retransmite la Saudi Roshn League, despejó la incógnita: Trezeguet estaba fuera por lesión. Nada de decisión técnica, nada de castigo interno. Un contratiempo físico le dejaba al margen en una de las citas más exigentes del inicio de temporada.
La aclaración calmó algo el debate, pero no borró la sensación de desconexión entre club y grada. Los seguidores no entendieron por qué tuvieron que esperar a una información externa para conocer el motivo de la ausencia de una de sus figuras.
Trezeguet llegó este verano a Al-Riyadh procedente de Al-Ahly, tras solo una temporada en el gigante egipcio. Su fichaje se presentó como uno de los grandes movimientos del mercado para el club saudí, una apuesta ofensiva para elevar el techo competitivo del equipo en la Roshn League.
Por eso su baja, y sobre todo la forma en que se comunicó —o no se comunicó—, pesa más de lo normal. Al-Riyadh necesita a su estrella egipcia sana y en el césped, pero también necesita algo igual de básico: manejar con más precisión la narrativa alrededor de su vestuario en una liga donde cada detalle ya se juega también fuera del campo.






