Enzo Maresca presiona al Manchester City por Malo Gusto
Enzo Maresca aún no ha sido presentado, pero ya se hace notar en los despachos de Manchester City. El técnico italiano, que asumirá el cargo tras el acuerdo de compensación con Chelsea, está presionando al club para fichar a uno de sus antiguos jugadores en Stamford Bridge: el lateral francés Malo Gusto.
Maresca llega al Etihad para ocupar una silla incómoda: la de heredero de Pep Guardiola. La historia reciente en Inglaterra avisa. David Moyes en Manchester United y Unai Emery en Arsenal comprobaron lo que significa entrar tras leyendas como Sir Alex Ferguson y Arsène Wenger. El italiano no quiere repetir ese patrón. Quiere un equipo con su sello desde el primer verano.
Por eso ha puesto nombres propios sobre la mesa. Se le ha vinculado con dos de sus exdirigidos en Chelsea, Cole Palmer y Enzo Fernández. Pero ahí se ha topado con un muro. En Stamford Bridge consideran a Palmer “intocable”, y el argentino tiene a Real Madrid al frente de la carrera por su fichaje tras pedir salir.
La vía Chelsea, sin embargo, no está cerrada. El objetivo ahora es Malo Gusto. Según talkSPORT, Maresca ha señalado al lateral derecho como una prioridad para reforzar una posición clave en su nuevo City. El campeón inglés buscaba inicialmente a Marco Palestra, de Inter Milan, pero la operación se ha caído después de que Chelsea acordara pagar 51 millones de libras por el defensa italiano. Obligado a cambiar de plan, el club de Manchester ha girado la vista hacia un viejo conocido de su nuevo entrenador.
Chelsea, que se prepara para la llegada de Palestra a Londres, escucha ofertas por Gusto, aunque no piensa regalarlo: pide al menos 40 millones de libras por el francés. No sería una salida menor. Gusto, fichado desde Lyon en 2023 por 31 millones, se ha asentado como pieza fija del equipo en las últimas tres temporadas, con 134 partidos disputados.
A sus 23 años, el lateral vive además un momento de plena exposición internacional. Está disputando el Mundial con la selección de Francia, una de las grandes favoritas al título, y participó saliendo desde el banquillo en la victoria por 3-0 ante Irak el pasado lunes. Un escaparate perfecto… y un contexto que encarece cualquier negociación.
Para City, sin embargo, el verano no gira solo en torno al lateral derecho. En el Etihad la prioridad declarada es un nuevo mediocentro. El gran objetivo lleva nombre inglés: Elliot Anderson, una de las figuras de la selección en el último Mundial. El club ya ha visto cómo Nottingham Forest rechazaba una segunda oferta de 120 millones de libras y se plantea lanzar una tercera tentativa para cerrar al centrocampista.
Maresca, que dejó Chelsea en enero, menos de seis meses después de levantar el Mundial de Clubes en su primera temporada completa en Stamford Bridge, aterriza en un City que ha dominado el fútbol inglés bajo el mandato de Guardiola y que viene de firmar un doblete de copas domésticas. El brillo, sin embargo, se apagó en la Premier League del último curso: el equipo terminó siete puntos por detrás del nuevo campeón, Arsenal.
Ahí se abre el verdadero reto. Reconstruir sin derribar. Tocar piezas sin romper la máquina que dejó Guardiola. Y, para Maresca, una de esas piezas podría ser un lateral derecho francés que ya conoce de memoria. Si City termina pagando el precio que marca Chelsea por Malo Gusto, el primer gran gesto de poder del nuevo técnico llegará desde la banda. Y desde ahí quiere empezar a escribir su propia era.






