Füllkrug se gana un lugar en la selección alemana
Niclas Füllkrug se ha ganado, a base de goles, algo más que un simple debate. Se ha ganado una seria reflexión en la cúpula de la DFB. El viernes, en un final de esos que cambian narrativas, el delantero cedido por West Ham rescató un punto con un gol en el tiempo añadido en el 2-2 frente a Borussia Dortmund. Un cabezazo, un gesto de puro ‘nueve’, y un mensaje directo: sigue ahí, sigue marcando.
Cuatro goles en sus cinco primeros partidos de Bundesliga en este regreso al fútbol alemán. Números que pesan. Números que han obligado a Rudi Völler a pronunciarse.
Völler abre la puerta… pero marca el límite
En el programa Doppelpass de Sport1, el director deportivo de la DFB no se anduvo con rodeos al analizar al ariete: «Puede cabecear el balón, eso es un hecho. Si marca goles así, bueno, ¿por qué no?».
La frase sonó a guiño, casi a aviso. Jurgen Klopp, que tomará las riendas de la selección, tendrá que decidir qué hacer con un delantero que no se cansa de responder en el área. Y el momento no es cualquiera: se acerca el próximo parón internacional y Alemania necesita afinar su ataque.
Völler, sin embargo, no maquilló la realidad del calendario. Füllkrug tiene 33 años y la Euro 2028 ya asoma en el horizonte. No es un proyecto de futuro, es una solución inmediata. Y ahí es donde el discurso del dirigente se volvió más matizado, sin cerrar ninguna puerta: «Estamos hablando del Campeonato de Europa dentro de dos años; entonces será aún mayor. Pero si las cosas siguen así, ya ha demostrado que siempre puedes meterlo. Las buenas actuaciones en la Bundesliga ayudan».
Es decir: no será el eje de un ciclo largo, pero si el presente exige goles, él está en la lista de recursos fiables.
Un contexto que pide colmillo
Alemania no vive un paseo en la Nations League. Tercera en su grupo, con un calendario exigente a corto plazo: visita a Serbia el 13 de noviembre y, tres días después, recibe a Países Bajos. No hay margen para demasiados experimentos fallidos. Cada ventana internacional cuenta.
En ese escenario, un delantero con 14 goles internacionales en su mochila pesa mucho. Füllkrug no es una promesa, es una certeza conocida: un ‘nueve’ directo, físico, especialista en el juego aéreo, que ofrece una vía clara para afilar el ataque de Die Mannschaft.
Del banquillo al foco
El contraste es llamativo. La última vez que Füllkrug apareció en una convocatoria de la selección fue para no jugar: se quedó en el banquillo en la derrota por 2-0 ante Eslovaquia, en septiembre de 2025, con Julian Nagelsmann aún en el banquillo alemán. Desde entonces, silencio en clave internacional.
Ahora, su regreso a la Bundesliga ha cambiado el ruido de fondo. Cada gol, cada remate ganado por arriba, alimenta la misma pregunta en los despachos de la DFB: ¿se puede prescindir de un delantero que vive un momento tan prolífico cuando el equipo necesita pegada inmediata?
Klopp heredará un grupo con talento, variantes y jóvenes en crecimiento. Pero también un desafío muy concreto: transformar dominio en goles en los partidos grandes. Y ahí, entre pizarras modernas y conceptos tácticos, aparece una figura clásica del área, de las de toda la vida.
Füllkrug ya ha dejado claro que sigue sabiendo dónde está la portería. La cuestión ahora es si Alemania se puede permitir dejar ese olfato fuera de la próxima lista.





