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Holanda y Alemania: nuevo ciclo en la UEFA Nations League

El 24 de septiembre de 2026, a las 14:45 EST y 18:45 GMT, el fútbol europeo se detiene un momento y mira hacia Ámsterdam. Allí, Holanda y Alemania abren un nuevo capítulo en la UEFA Nations League 2026-27. Dos banquillos renovados, dos gigantes tocados por el último Mundial, un solo mensaje: empieza otra era.

Xavi sacude a la Oranje

En el banquillo local aparece un nombre que no necesita presentación. Xavi, mito del centro del campo español, toma el relevo de Ronald Koeman tras la eliminación de Holanda en el Mundial ante Marruecos. No llega de perfil bajo. Llega con una decisión que ya ha encendido el debate en el país: fuera Memphis Depay, máximo goleador histórico de la selección, de la primera lista del nuevo seleccionador.

Es un giro fuerte desde el primer día. Sin concesiones a la nostalgia, sin premio automático al pasado. Xavi apuesta por un bloque más fresco, más vertical, y por un ataque que mira hacia otro tipo de referencias.

Su once previsto dibuja un 4-3-3 reconocible, pero con matices claros:

Holanda: Bart Verbruggen; Denzel Dumfries, Virgil van Dijk, Micky van de Ven, Nathan Aké; Ryan Gravenberch, Joey Veerman, Tijjani Reijnders; Jeremie Frimpong, Brian Brobbey, Cody Gakpo.

No hay bajas por lesión ni sanción confirmadas en la Oranje. El mensaje es simple: están todos los que quiere ver el nuevo técnico.

Klopp, nuevo jefe de una Alemania en reconstrucción

En el otro banquillo, otro símbolo. Jürgen Klopp, leyenda de Liverpool, toma el mando de una Alemania que aún arrastra la decepción de su temprana despedida del último Mundial. Sucede a Julian Nagelsmann y arranca su mandato con cuatro partidos de Nations League entre septiembre y octubre, divididos en dos listas de 22 jugadores para afrontar los duelos ante Holanda, Grecia (dos veces) y Serbia.

El plan es agresivo: probar, mezclar, romper jerarquías. Y el grupo que viaja a Ámsterdam no es precisamente conservador.

Para este encuentro y el choque ante Grecia del domingo 27 de septiembre, Klopp ha llamado a:

Marc-André ter Stegen, Alexander Nübel, Finn Dahmen, Hennes Behrens, Max Rosenfelder, Philipp Treu, Jonathan Tah, Nico Schlotterbeck, Nathaniel Brown, Josha Vagnoman, Yann-Aurel Bisseck, Joshua Kimmich, Nadiem Amiri, Yannik Engelhardt, Felix Nmecha, Anton Stach, Bambasé Conté, Kai Havertz, Chris Führich, Jamal Musiala, Lennart Karl, Younes Ebnoutalib, Serge Gnabry, Kevin Schade.

Su once probable apunta a un 4-2-3-1 con varias piezas poco habituales en la vieja guardia alemana:

Alemania: Alexander Nübel; Nathaniel Brown, Jonathan Tah, Nico Schlotterbeck, Joshua Kimmich; Felix Nmecha, Nadiem Amiri; Serge Gnabry, Lennart Karl, Jamal Musiala; Kai Havertz.

Tampoco hay bajas por lesión ni sanción en el cuadro visitante. Klopp arranca con todos los que ha decidido poner a prueba.

Ter Stegen, ante una vieja pelea con un nuevo contexto

En la portería alemana se abre un capítulo especial. Marc-André ter Stegen vuelve tras una lesión grave y, por primera vez en años, ve despejado el camino hacia el puesto de número uno. Durante mucho tiempo vivió a la sombra de Manuel Neuer. Ahora, con el veterano guardameta fuera del foco, el arco parece suyo… pero no de manera automática.

Klopp ha dejado claro que nadie tiene plaza fija. De momento, el elegido para arrancar esta Nations League es Alexander Nübel, portero de Besiktas. Ter Stegen está ahí, listo para recuperar el protagonismo, pero tendrá que destronar al actual titular en el campo, no en la teoría.

Brobbey, el problema que Alemania no puede ignorar

Si hay un nombre que Alemania no puede perder de vista, ese es Brian Brobbey. El delantero neerlandés llega encendido: firmó un triplete con Sunderland en un salvaje 5-3 ante un Manchester City desatado, y ya había sido un tormento reciente para los defensores del Arsenal campeón de la Premier League.

Es potente, difícil de mover, ataca el área con violencia y gana duelos físicos que parecen perdidos. Con 24 años, se presenta como el nueve ideal para el plan de Xavi: verticalidad por bandas con Frimpong y Gakpo, y un tanque en el centro del área para rematar todo lo que caiga.

Alemania tendrá que diseñar algo más que una simple marca. Jonathan Tah y Nico Schlotterbeck no se pueden permitir una mala tarde ante un delantero que vive de los errores ajenos.

Bajas, detalles y estado de forma

En el lado neerlandés, dos golpes de última hora: Justin Kluivert y Donyell Malen se han caído de la convocatoria por lesión. Piezas de desequilibrio y profundidad que habrían encajado bien en el libreto de Xavi, pero que no estarán disponibles.

En Alemania, Brajan Gruda también tuvo que retirarse de la lista por problemas físicos. Klopp, no obstante, mantiene un abanico amplio de opciones ofensivas.

El jugador más encendido del lado alemán llega desde Múnich: Jamal Musiala acumula tres contribuciones de gol en sus últimos tres partidos con Bayern. Llega fino, llega decisivo, y en este nuevo ciclo se perfila como una de las grandes banderas de Die Mannschaft.

Dos trayectorias recientes, dos sensaciones distintas

Holanda aterriza en este duelo con tres victorias, un empate y una derrota en sus últimos cinco partidos oficiales. En ese tramo firmó un contundente 5-1 ante Suecia que mostró el techo ofensivo del equipo, pero también dejó escapar un 1-1 ante Marruecos en el Mundial que acabó en eliminación por diferencia de goles o criterios de desempate. Once tantos a favor, seis en contra en esos cinco encuentros: pegada arriba, dudas puntuales atrás.

Alemania ofrece un dibujo más irregular. Sus últimos cinco partidos se saldan con dos victorias, dos derrotas y ese 1-1 final ante Paraguay en el Mundial que también significó adiós al torneo. Arrasó 7-1 a Curazao en el estreno mundialista, superó 2-1 a Costa de Marfil, pero cayó ante Ecuador y, de nuevo, ante Paraguay en la fase de eliminación. Trece goles a favor, cinco en contra: volumen ofensivo alto, pero sin la fiabilidad necesaria en los momentos clave.

Ambas selecciones llegan con la misma herida: un Mundial que dejó demasiadas preguntas abiertas.

Un clásico reciente que no se enfría

El cara a cara reciente entre estas dos selecciones no ha dejado tregua. El último choque, en octubre de 2024, terminó con un 1-0 para Alemania en la Nations League. Un mes antes, en septiembre de 2024, Holanda y Alemania habían firmado un 2-2 vibrante en territorio neerlandés, también en la competición de la UEFA.

En los últimos cinco enfrentamientos directos, el balance se inclina ligeramente hacia los germanos: dos victorias para Alemania, una para Holanda y dos empates. Once goles combinados en ese tramo. No es un duelo cerrado, ni mucho menos. Siempre pasa algo.

La tabla aprieta y no espera

El contexto de grupo añade presión. En el Grupo 2 de la UEFA Nations League, Alemania manda en la clasificación, mientras que Holanda ocupa el tercer lugar. Para la Oranje, el margen de error es mínimo. Necesita sumar, necesita recortar, necesita que Ámsterdam vuelva a pesar.

Alemania, en cambio, llega con la posibilidad de consolidar el liderato y darle a Klopp un arranque de etapa que marque territorio en Europa.

Nuevo seleccionador en cada banquillo, nuevas jerarquías, nuevas apuestas tácticas… pero el mismo viejo pulso entre dos vecinos que rara vez se tratan con suavidad. La pregunta no es si habrá tensión. La pregunta es quién se atreverá a imponer su nueva identidad en el primer gran examen del ciclo.