Liverpool acelera el mercado por Djylian N’Guessan y el efecto en Gakpo y Sarr
Liverpool acelera el mercado: acuerdo por Djylian N’Guessan y efecto dominó con Cody Gakpo e Ismaila Sarr
El reloj del mercado aprieta y Liverpool se ha lanzado a fondo. Fabrizio Romano ya ha soltado su clásico “here we go” para confirmar un acuerdo con Saint-Etienne por el joven atacante Djylian N’Guessan, una operación pensada claramente para el futuro… pero con consecuencias inmediatas en el resto del puzzle ofensivo.
N’Guessan, apuesta de futuro… con fecha marcada
Djylian N’Guessan, 18 años, atacante capaz de moverse por las bandas o actuar como delantero centro, dejará Saint-Etienne rumbo a Anfield, pero no de inmediato. Romano detalla que el francés se incorporará a Liverpool en el verano de 2027, después de completar una temporada más en el club francés.
La noticia la adelantó primero el periodista Santi Aouna en Foot Mercato, hablando de “negociaciones avanzadas” entre AS Saint-Etienne y Liverpool por el traspaso del joven talento, cuyo contrato expira en 2027. El club francés ya había dejado claro que la puerta estaba abierta para su “estrella joven”, y en Liverpool lo consideran una gran promesa para los próximos años.
Romano terminó de cerrar el círculo: acuerdo hecho entre clubes y con el jugador, autorización para el reconocimiento médico concedida y operación encuadrada en la misma línea que la de Lucca Brughmans, otra incorporación pensada a largo plazo para los ‘Reds’.
Liverpool vuelve a moverse con una estrategia conocida: fichar talento emergente antes de que explote del todo, asegurar el futuro de la delantera mientras resuelve urgencias inmediatas en el mercado actual.
Gakpo, 85 millones sobre la mesa y una condición clara
Mientras se cierra el futuro de N’Guessan, el presente de Cody Gakpo se juega a contrarreloj. Según Romano, el atacante neerlandés ya tiene un acuerdo de contrato con Manchester City. Todo está preparado en el lado del jugador.
También en el lado económico: City ha enviado una oferta de 85 millones de libras a Liverpool.
Pero hay un matiz que lo cambia todo. Liverpool solo aceptará vender a Gakpo si antes consigue el extremo que busca antes del cierre de la ventana. Sin sustituto, no hay salida. Si no llega el refuerzo adecuado, Gakpo se quedará en Anfield.
La operación, por tanto, se ha convertido en un auténtico dominó. Cada ficha depende de la anterior.
Ismaila Sarr, favorito en la lista de extremos
En ese dominó, un nombre resalta por encima del resto: Ismaila Sarr. Romano explica que, a día de hoy, el extremo de Crystal Palace es el candidato favorito por delante de otras opciones como Yankuba Minteh.
La situación, sin embargo, está lejos de ser sencilla. Crystal Palace, por ahora, se mantiene firme y dice no a la salida de Sarr. El club londinense explora alternativas en el mercado por si recibe la oferta adecuada, pero no tiene intención de regalar a su jugador.
Liverpool ya ha probado suerte. Presentó una oferta total de 50 millones de libras: 45 fijos más 5 en variables. Crystal Palace la rechazó. Sin matices.
Durante días no hubo rastro mediático de esa negociación, pero Romano insiste en que la propuesta existió y fue formal, por escrito. Nada de tanteos verbales.
El deseo del futbolista, eso sí, está claro: Ismaila Sarr quiere el movimiento. Quiere vestir de rojo en Anfield. Ahora todo depende de la capacidad de los clubes para acercar posturas en las últimas horas del mercado.
Un final de mercado al límite
Liverpool se encuentra en un punto crítico: tiene atado a N’Guessan para 2027, negocia con Crystal Palace por Sarr, escucha los 85 millones de Manchester City por Gakpo y necesita cuadrarlo todo sin perder pegada inmediata ni hipotecar el futuro.
Los agentes ofrecen extremos “cada minuto”, como describe Romano, conscientes de que Liverpool necesita un jugador de banda ya. Pero el club no puede fallar en esta elección: de ello depende no solo el futuro de Gakpo, sino el perfil ofensivo con el que Jürgen Klopp —o quien esté al mando entonces— encarará los próximos años.
En Anfield lo saben: este no es un cierre de mercado cualquiera. Es uno de esos veranos que marcan una era.






