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Maresca revela nuevo liderazgo en Man City sin Foden

Enzo Maresca ya ha puesto nombres y apellidos al nuevo grupo de liderazgo de Man City para la temporada. Cuatro hombres, cuatro brazaletes compartidos… y una ausencia que llama la atención: Phil Foden.

El técnico confirmó que la capitanía se repartirá entre Rubén Dias, Erling Haaland, Marc Guehi y Gianluigi Donnarumma. Lo hizo en rueda de prensa, sin rodeos: “El capitán es Ruben, Erling, Marc Guehi y Gianluigi Donnarumma”, explicó al detallar la jerarquía del vestuario.

Dias y Haaland representan el núcleo duro, los pesos pesados ya consolidados. La irrupción de Guehi y Donnarumma en ese círculo, en cambio, marca claramente el sello del nuevo entrenador: un liderazgo renovado, con voces frescas y con experiencia previa llevando el brazalete.

Foden, fuera del grupo… pero “uno de los capitanes” para Maresca

La decisión tiene un punto simbólico. Foden, 26 años, producto de la academia, figura del primer equipo desde su irrupción y rostro reconocible para la grada, se quedó fuera del cuarteto oficial. Maresca no lo escondió: el inglés estuvo sobre la mesa.

El italiano subrayó el peso emocional del atacante en la identidad del club, al que definió como “un chico de la casa”, por sus raíces locales y su vínculo con la afición de City. Pero a la hora de cerrar la lista, priorizó un criterio muy concreto: experiencia previa como capitán.

“Primero, porque Marc ya fue capitán en Palace”, recordó Maresca. “Así que tiene la experiencia. Gigio es el capitán de la selección de Italia, así que tiene la experiencia. La razón por la que decidí por ellos es porque veo que ayudan a los compañeros y al vestuario a comportarse de la manera correcta”.

Después llegó el matiz que abre otra lectura. “Estos son los cuatro que van a ser los capitanes. Pero también estaba pensando en Phil, porque Phil es uno de los chicos de la casa. No está en ese grupo, pero para mí también es uno de los capitanes, uno de los jugadores que pertenecen a ese grupo”.

Oficialmente, Foden no figura en la lista. En la práctica, Maresca lo coloca en el mismo escalón emocional y de influencia. Un mensaje claro hacia dentro… y hacia la grada.

El rol táctico de Foden: sacrificio en banda, alma en el centro

Mientras se debatía su ausencia del cuarteto de capitanes, Maresca también ha tenido que justificar otra decisión clave: la posición de Foden en el campo. En este arranque de Premier League, el inglés ha actuado pegado a la banda derecha, condicionado por la lesión de Jeremy Doku.

El técnico no dejó lugar a dudas sobre dónde ve su mejor versión: “Creo que la mejor posición de Phil es en el medio”, insistió. Pero el contexto manda, y el futbolista ha aceptado el sacrificio. “Está haciendo un esfuerzo para ayudar al equipo. Porque en los dos primeros partidos no teníamos opciones en banda, porque Jeremy estaba lesionado”.

Maresca fue tajante sobre el debate: “No hay duda de que la posición de Phil en el medio es mucho mejor. Pero estoy muy, muy contento con Phil desde el primer día. Está trabajando muy bien, incluso cuando ha jugado abierto en los dos últimos partidos, estuvo bien”.

Versatilidad como sello de estrella

La disposición de Foden a moverse por todo el frente de ataque revela exactamente lo que Maresca quiere de sus grandes talentos: inteligencia táctica, técnica al servicio del colectivo y cero quejas cuando llegan las emergencias.

El entrenador ve en él un futbolista capaz de interpretar distintos registros sin perder impacto. Destacó su actitud ante los ajustes del sistema, remarcando que se ha mantenido profesional y comprometido pese a no ocupar de forma constante ese carril interior, tan natural para su juego.

Maresca cerró su discurso con una idea que define el lugar de Foden en su proyecto: “Se ve que dentro del campo es mucho mejor. Pero al final, Phil va a jugar en una posición diferente. Porque es bueno y los buenos jugadores pueden jugar en diferentes posiciones”.

Sin brazalete oficial, fuera del cuarteto y alejado, de momento, de su zona favorita. Aun así, Foden sigue en el centro del plan de Maresca. La pregunta es cuánto tardará en traducirse esa confianza tácita en liderazgo visible, dentro y fuera del campo.