Martinelli y Summerville: Dagas para la banda izquierda de Al-Hilal
Al-Hilal no afloja. Quinta victoria consecutiva en la Saudi Roshn League, liderato en solitario y una nueva pieza de lujo entrando en escena: Gabriel Martinelli. El brasileño debutó el viernes en el triunfo 2-0 ante Al-Shabab en el derbi de Riad, en el SHG Arena, y dejó claro que el equipo de Simone Inzaghi todavía tiene margen para crecer.
El técnico italiano ya tiene en mente cómo encajar a su nuevo fichaje con otra de sus armas ofensivas, Crysencio Summerville. Su idea es clara: juntarlos y explotar su tendencia natural hacia el costado izquierdo.
“Ambos jugadores pueden jugar por la derecha con total facilidad”, explicó Inzaghi en la sala de prensa, cuando le preguntaron quién ocuparía esa banda en los próximos partidos, si Summerville o Martinelli. La respuesta, en realidad, abre la puerta a un ataque muy flexible.
El propio entrenador detalló cómo gestionó el estreno del brasileño: “Hoy metimos a Martinelli por la derecha y, después de la entrada de (Sabri) Dahl, lo mandé a jugar por la izquierda. Serán rotados en los próximos partidos”. Rotación, intercambio constante de posiciones y un frente ofensivo difícil de descifrar para cualquier defensa.
Un líder exigente… y cansado
Inzaghi no escondió el desgaste acumulado por su equipo tras el exigente duelo previo ante Al-Ahli. “Estuvimos muy concentrados, salimos fuertes y controlamos el ambiente del partido. Veníamos del partido contra Al-Ahli con la energía drenada, y hoy nos enfrentamos a un equipo muy fuerte en mediocampo y ataque”, analizó.
Aun así, Al-Hilal impuso su jerarquía. Mandó en el ritmo, supo sufrir cuando tocó y cerró un triunfo que lo deja en lo más alto de la clasificación con 15 puntos, tres por encima de Al-Nassr, que encara este sábado un clásico incómodo frente a Al-Ittihad.
El liderato no tapa los problemas. Inzaghi los señala sin rodeos.
El talón de Aquiles: el lateral derecho y la zaga
“Tenemos una especie de lucha en la posición de lateral derecho”, admitió el italiano. Ahí aparece el nombre de Mohammed Mahzari, un jugador al que el técnico lleva tiempo siguiendo. “Lo he estado monitoreando desde la temporada pasada y ha cubierto gran parte del déficit en esa posición. Es un gran jugador que da todo lo que tiene”, elogió.
La banda derecha defensiva no es el único frente abierto. Inzaghi fue directo sobre el mercado: “El mercado sigue abierto y la dirección deportiva está haciendo un gran trabajo. Tenemos una necesidad en la línea defensiva y estamos trabajando en ello”.
El plan pasa también por recuperar efectivos y reconvertir perfiles. “Estamos esperando el regreso de Hamad Al-Yami y también estamos trabajando en preparar a Sabri Dahl para que sea jugador en la misma posición, aunque su puesto sea extremo derecho”, explicó. Un parche táctico que subraya la urgencia de refuerzos atrás.
Las bajas pesan. “Ali Lajami está lesionado, esperamos que vuelva lo antes posible. Tenemos una lucha en la línea defensiva y estamos intentando cubrir esta carencia, y tenemos a Meshaal Al-Dawood”, añadió el entrenador, dejando claro que la manta, por ahora, no alcanza para todo.
Tambakti, la gestión del riesgo
El caso de Hassan Tambakti también ocupó parte de la conversación. El central volvía tras dos meses lesionado y apenas acumulaba cinco sesiones de entrenamiento completas antes de este encuentro.
“Tras su lesión de dos meses, participó en cinco entrenamientos y quería estar en el partido contra Al-Ahli, pero jugó hoy, y su sustitución no fue por lesión, solo por fatiga”, aclaró Inzaghi. Mensaje directo para apagar cualquier alarma: precaución, no recaída.
Un líder con margen para crecer
Con cinco victorias de cinco posibles, Al-Hilal marca el paso en la Saudi Roshn League. Ataca con variedad, compite con seriedad y, aun así, su propio técnico insiste en que la plantilla necesita apuntalar la defensa y resolver el rompecabezas del lateral derecho.
Mientras el club trabaja en el mercado, Inzaghi ya dibuja sobre el césped una idea seductora: Martinelli y Summerville intercambiando bandas, atacando por dentro, castigando por fuera. Si la defensa se refuerza al nivel del ataque, la pregunta deja de ser si Al-Hilal puede sostener el liderato y pasa a ser otra mucho más incómoda para sus rivales: quién va a ser capaz de bajarlo de ahí.






