Mary Earps regresa a Inglaterra con London City Lionesses
Mary Earps está de regreso en Inglaterra. Y no para un último paseo nostálgico, sino para meterse de lleno en otro proyecto ambicioso. La histórica guardameta de la selección inglesa ha firmado por London City Lionesses por dos temporadas tras finalizar su contrato con Paris St-Germain, un movimiento que sacude el mercado de la Women’s Super League y lanza un mensaje claro: el club londinense no ha venido a conformarse con la mitad de la tabla.
A sus 33 años, Earps deja Francia después de dos campañas sólidas en el PSG, donde esta temporada firmó 22 apariciones en la Première Ligue y 12 porterías a cero, sosteniendo a un equipo que terminó tercero, a 13 puntos del todopoderoso Lyon. Números de élite para una guardameta que sigue compitiendo como si aún estuviera en plena cúspide.
“Creo que el club se alinea con lo que represento. No puedo esperar para empezar y ponerme manos a la obra”, explicó Earps en su presentación, dejando claro que no se trata de un retiro dorado, sino de una apuesta deportiva en toda regla. “Los valores del club representan lo que quiero representar y son apasionados con lo que quiero lograr. Todas las conversaciones han sido muy positivas y cada vez que hablaba con el club quería escuchar más”.
Un proyecto con ambición y dinero
El discurso de Earps encaja con el nuevo tono del club. London City Lionesses, respaldado por la poderosa empresaria estadounidense Michele Kang, se está moviendo con fuerza en este mercado estival. No solo ha asegurado el fichaje de una portera dos veces ganadora del premio The Best de la FIFA, también se prepara para incorporar a la defensora española Mapi León y mantiene conversaciones con la doble Balón de Oro Alexia Putellas tras su salida del Barcelona.
La visión es clara. Earps lo subraya cuando habla de la infraestructura: “La visión y la ambición, incluido el nuevo centro de entrenamiento, es increíble y estoy deseando ver cómo se desarrolla. Demuestra lo que nuestra propietaria Michele y todos en el club quieren hacer en términos de ir realmente a por ello”. No es solo un fichaje; es una declaración. “Se trata de poner un marcador y decir que queremos ser competitivas en poco tiempo”.
El contexto acompaña. En su primera temporada en la WSL, 2025-26, London City Lionesses terminó en una meritoria sexta plaza. Un debut serio, sin estridencias, pero suficiente para encender la ambición interna. Ahora, con Earps bajo palos y la posibilidad real de sumar nombres del calibre de Mapi León y Alexia Putellas, el techo cambia de altura.
Una carrera que ya es legado
Earps llega a este nuevo capítulo con un currículum que la sitúa en la élite histórica del fútbol femenino inglés. Fue pieza clave en el título de la Euro 2022 con Inglaterra y en la carrera hasta la final del Mundial 2023. Con la camiseta de la selección se convirtió en símbolo, referente y voz influyente dentro y fuera del campo, hasta anunciar su retirada internacional en 2025, después de acumular una colección de premios individuales que la consagraron como una de las grandes de su generación.
A nivel de clubes, su huella en Manchester United es imborrable. Cinco años, más de 100 partidos y un hito que cambió la narrativa del equipo: la conquista de su primer gran título en 2024, la Women’s FA Cup. Tanto caló su figura que en el exterior de Old Trafford luce un mural en su honor, un gesto poco habitual para una guardameta y aún menos para una jugadora.
Su figura también ha tenido un impacto fuera del césped. Su libro, publicado en noviembre, generó polémica y acaparó titulares durante semanas. No pasó de puntillas por la conversación pública. Dividió opiniones, pero reforzó su condición de voz relevante. Aun así, cuando regresó a Old Trafford esta temporada en la Women’s Champions League con la camiseta del PSG, la respuesta fue inequívoca: aplausos cálidos al final del partido por parte de la afición local. Respeto ganado, más allá de cualquier controversia.
La elección de London City
Con todo ese bagaje, Earps podía haber elegido una salida más cómoda. No lo ha hecho. Ha optado por un club emergente, sin el peso histórico de los gigantes de la WSL, pero con un plan agresivo y recursos para ejecutarlo.
“Siento que todavía tengo mucho que darle al fútbol y por eso elegí London City”, afirmó. No suena a frase hecha cuando se mira el contexto: llega a una liga extremadamente exigente, a un club que viene de una temporada brillante para ser debutante, pero que ahora quiere dar un salto inmediato. “No será fácil: la WSL es extremadamente competitiva. El equipo tuvo una temporada 2025-26 brillante, terminando en mitad de la tabla en su primer año. Ahora se trata de escalar posiciones y trabajar para terminar lo más arriba posible”.
Ese es el reto. Convertir un buen estreno en la élite en un proyecto estable de la parte alta. La presencia de Earps ofrece algo más que paradas y liderazgo defensivo. Aporta experiencia en vestuarios que han jugado finales, conocimiento de lo que significa ganar y, sobre todo, un estándar competitivo que contagia.
Un nuevo punto de referencia en la WSL
El movimiento encaja en un momento en el que la WSL vive una escalada de inversión y nivel. Los grandes clubes siguen reforzándose, pero el aterrizaje de una figura como Earps en London City Lionesses muestra que el mapa de poder puede abrirse, que no todo pasa por los mismos escudos de siempre.
El nuevo centro de entrenamiento, el respaldo económico de Michele Kang, la posible llegada de estrellas mundiales y la figura de una portera que ya tiene un mural en uno de los templos del fútbol inglés dibujan una escena distinta. London City ya no es solo “el nuevo” en la liga. Es un aspirante a incomodar el statu quo.
Earps, que ya dejó su marca en la historia de la selección y de Manchester United, se coloca ahora en el centro de otro relato: el de un club que quiere acelerar su crecimiento y que ha elegido a una de las porteras más influyentes del mundo para liderar el camino. La pregunta ya no es si le queda fútbol. La cuestión es hasta dónde puede llevar a estas Lionesses en los próximos dos años.






