Neymar no jugará contra Haití en el Mundial 2026
PHILADELPHIA — Brasil seguirá buscando su lugar en los octavos de final del Mundial 2026 sin su gran faro creativo. Neymar no estará en el Lincoln Financial Field ante Haití y ni siquiera pisará Filadelfia: el ’10’ continúa apurando plazos en silencio, lejos del ruido del torneo.
La selección lo descartó oficialmente para el duelo de este viernes por el Grupo C, programado para las 20:30 (ET). Será su segundo partido consecutivo ausente en esta Copa del Mundo y el cuarto seguido sin vestir la camiseta de la selección, contando los dos amistosos previos ante Panamá y Egipto.
Neymar, entre New Jersey y la camilla
La escena se repite: Brasil se prepara para competir, y Neymar se queda en el complejo de entrenamiento. Esta vez, en la base de la selección en Morris Township, en el área de Nueva York, donde intenta completar la fase final de recuperación de una lesión en el gemelo sufrida con Santos FC.
No viajó a MetLife Stadium para el debut ante Marruecos y tampoco lo hará ahora. El plan médico es claro: evitar riesgos, exprimir cada día de trabajo individual y ajustar el regreso a los plazos marcados por los estudios.
El doctor de la selección, Rodrigo Lasmar, lo explicó el 28 de mayo con precisión clínica: el jugador llegó a Granja Comary, se sometió a un examen completo, incluida una resonancia magnética, y el diagnóstico fue una lesión de grado dos en el gemelo, no una simple inflamación. El tiempo estimado: de dos a tres semanas para estar en condiciones de competir.
El calendario del Mundial no espera, pero la musculatura sí. De momento, manda la prudencia.
Progreso sí, regreso todavía no
Las noticias no son todas grises. Neymar ya pisa el césped, ya entrena, ya golpea el balón. Las imágenes de la sesión del jueves lo muestran activo, integrado en ejercicios controlados, señal de que la recuperación avanza.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) insiste en el mismo mensaje: el atacante se queda en las instalaciones cerca de Nueva York para “optimizar” la fase final de su recuperación. Traducido: nada de viajes, nada de cambios de rutina, nada que altere un proceso que el cuerpo médico quiere milimétrico.
Pero el parte para hoy es contundente: no juega. Brasil tendrá que encontrar soluciones sin su futbolista más determinante en la que ya es su cuarta participación mundialista.
Un grupo apretado y sin margen
El contexto deportivo no concede demasiado margen para la nostalgia. Brasil llega a la segunda jornada del Grupo C con un solo punto, producto del 1-1 ante Marruecos el sábado pasado. El empate deja a la selección empatada en la cima con los propios marroquíes y con Escocia, todos con una unidad, aunque los escoceses mandan por diferencia de gol tras su 1-0 sobre Haití.
El duelo ante los caribeños, por tanto, no admite relajaciones. Un tropiezo complicaría de inmediato el panorama en una zona en la que ningún gigante se ha despegado todavía. Y lo haría sin Neymar, otra vez.
La noche de Filadelfia
El escenario será el Lincoln Financial Field, casa habitual del fútbol americano, transformado en escaparate mundialista. A las 20:30 (ET) rodará el balón en Filadelfia, con Brasil obligado a asumir el papel de favorito ante una Haití que ya sabe lo que es sufrir ante Escocia.
Para la selección, el choque encaja en un calendario que no ofrece respiro: debut el 13 de junio con el 1-1 frente a Marruecos, segundo examen hoy ante Haití y cierre de la fase de grupos el 24 de junio ante Escocia en el Hard Rock Stadium, en Miami Gardens, a las 18:00 (ET).
Tres partidos, un billete a octavos en juego y un nombre propio que, de momento, solo aparece en la lista de ausencias.
Un gigante que espera a su estrella
Brasil afronta su vigésima tercera participación mundialista, con cinco títulos en la vitrina (1958, 1962, 1970, 1994, 2002) y la obligación permanente de pelear por el máximo. La historia empuja, la camiseta pesa y el margen de error se reduce a medida que se acerca la fase de eliminación directa.
Mientras tanto, la gran incógnita sigue en New Jersey, sumando sesiones de trabajo y tachando días en el calendario. La previsión médica habló de “dos a tres semanas” para volver a estar apto. El Mundial ya empezó. La pregunta es otra: ¿cuántos partidos más podrá esperar Brasil a Neymar?






