Millwall sufre derrota ante Wrexham y preocupación por Casper de Norre
La noche en Wrexham dejó algo más que una derrota dura para Millwall. Dejó preocupación. Y mucha.
Alex Neil no lo ocultó tras el 3-0 encajado el miércoles: la lesión de Casper de Norre tiene muy mala pinta.
“El gran punto de inflexión fue cuando perdimos a Casper”, reconoció el técnico a BBC Radio London. El centrocampista de 29 años pidió el cambio justo antes del descanso, con el marcador todavía 1-0. Millwall aún estaba vivo. Después, se desmoronó.
Neil fue claro al describir las sensaciones del jugador: “No es bueno. Los jugadores veteranos conocen su cuerpo y él definitivamente ha sentido un ‘pop’ de algún tipo”. Palabras que en el fútbol casi siempre significan problemas serios.
Un plan roto en pleno partido
La marcha de De Norre no solo fue un golpe futbolístico. Rompió el plan. Y dejó al descubierto lo justa que llega la plantilla.
Derek Mazou-Sacko no estaba listo para asumir tantos minutos. “Probablemente estaba previsto que jugara unos 20”, explicó Neil. Por eso primero recurrió a Camiel Neghli y solo más tarde se vio obligado a meter a Mazou-Sacko.
A partir de ahí, el centro del campo empezó a resentirse. Los jóvenes Daniel Kelly y Jenson Metcalfe comenzaron a sufrir calambres. Arriba, Josh Coburn también tenía problemas con el talón. Cada minuto que pasaba, Millwall perdía piernas y automatismos.
“Terminamos teniendo que hacer cambios masivos, y la dificultad con eso es que la compenetración entre los jugadores sobre el césped se diluye”, lamentó Neil.
Wrexham, con oficio y experiencia, olió la sangre. Y no perdonó. Ante un rival así, con un once remendado y sin ritmo colectivo, el partido se convirtió en una cuesta imposible. De 1-0 a 3-0, y una sensación clara de vulnerabilidad.
Una plantilla al límite… y un pequeño rayo de esperanza
Neil no quiso esconder la realidad del momento: “Es frustrante porque probablemente estamos en el último tercio de la plantilla en términos de intentar sacar un equipo al campo y ser competitivos al nivel”.
Traducción: está tirando de lo que queda. Jóvenes, jugadores fuera de forma ideal, futbolistas al límite físico. Todo para sostener un equipo que necesita resultados ya.
La única nota algo positiva llega mirando al sábado, cuando Millwall se mida a Bolton. El técnico espera recuperar a Tairyk Arconte y Kyrell Lisbie para la convocatoria, dos piezas que pueden darle algo de aire en las rotaciones.
Además, Romain Esse podría entrar en la lista después de ser repescado desde Crystal Palace. No es una solución mágica, pero sí una opción más en un vestuario castigado.
“Veremos cómo está, si está disponible y listo”, advirtió Neil. “No creo que haya hecho demasiado durante la pretemporada, así que tenemos que tener cuidado”.
Cautela con los regresos, preocupación por De Norre, una plantilla al límite y un calendario que no espera. Millwall camina ahora por una línea muy fina: o recupera soldados rápido, o la temporada puede torcerse antes de lo previsto.






