Nick Woltemade se une a Juventus y Newcastle ficha a Matias Fernandez-Pardo
Nick Woltemade ya viste de blanco y negro, pero lejos de Tyneside. El delantero alemán ha puesto rumbo a Juventus en calidad de cedido, aunque sigue muy presente en la mente del entrenador de Newcastle United, Matthias Jaissle.
El técnico no lo esconde. Antes de que se cerrara el acuerdo, habló con su compatriota y le dejó claro que tenía “los dedos cruzados” por él, convencido de que “merece estar jugando y rindiendo bien”.
Jaissle no solo pierde a un recurso ofensivo. Pierde también a una personalidad que valoraba dentro del vestuario.
“Valoro mucho a Nick como jugador por su calidad en el campo, pero también lo valoro como ser humano y por su calidad fuera del campo”, explicó el entrenador. “Siempre tuvimos buenas conversaciones, muy honestas. Él quería asumir otro reto en una liga top y con un club top”.
El técnico acepta el deseo del futbolista, pero no se desentiende. Al contrario, promete un seguimiento cercano de su aventura en Turín.
“Lo vamos a seguir y a observar muy de cerca. Tengo mucha curiosidad por cómo le irá y soy muy optimista de que brillará allí. Marcará muchos goles, seguro. Sigue siendo nuestro jugador, así que estaremos en contacto estrecho”.
Sale Woltemade, llega Matias Fernandez-Pardo
El último día de mercado dejó una especie de relevo simbólico en la delantera de Newcastle. Mientras Woltemade hacía las maletas hacia Italia, el club cerraba por fin a un objetivo de largo recorrido: Matias Fernandez-Pardo.
El atacante, procedente de Lille, llegó por 51,4 millones de libras. Una cifra que habla por sí sola de las expectativas que genera. Rápido, agresivo al espacio, capaz de moverse por todo el frente de ataque, el internacional sub-21 encaja como anillo al dedo en la idea de Jaissle.
El propio entrenador lo admite sin rodeos: Fernandez-Pardo se ajusta mejor al estilo que quiere imponer en St James’ Park y, sobre todo, le ofrece un abanico de soluciones tácticas que antes no tenía.
La velocidad del chileno-argentino —o la nacionalidad que corresponda en su ficha, más allá de la etiqueta— permite imaginar un Newcastle más vertical, más incisivo, más incómodo para los rivales. Jaissle gana margen para cambiar dibujo y plan de partido según el adversario, sin perder amenaza arriba.
Hay, eso sí, un matiz importante. Fernandez-Pardo lleva tiempo sin completar los 90 minutos de un encuentro. Con solo 21 años, aún debe aclimatarse a la exigencia física y al ritmo abrasivo de la Premier League. El talento está ahí; falta ver cómo responde su cuerpo cuando la intensidad no baja en ningún momento.
Jaissle, que lo conoce desde hace tiempo, confía plenamente en que ese proceso será rápido.
“Lo hemos seguido durante mucho tiempo”, recordó. “Yo ya lo hacía antes de llegar a Newcastle porque es un jugador extraordinario. Para su edad tiene un potencial enorme y estoy deseando ayudarle a que lo cumpla”.
Newcastle pierde a Woltemade por un tiempo, pero no lo rompe. Gana a Fernandez-Pardo para el presente inmediato. La apuesta es clara: un delantero que ya consideran propio creciendo lejos, otro que llega para acelerar el proyecto ahora. El balón dirá si el intercambio de piezas impulsa de verdad el salto que Jaissle exige a su equipo.






