Operativo policial en Vasco da Gama: registros y detenciones
La mañana en Rio de Janeiro arrancó con sirenas y órdenes judiciales. La policía irrumpió en la casa de Pablo Vegetti Correa, en el acomodado barrio de Barra da Tijuca, y también en el centro de entrenamiento de Vasco da Gama, en una operación de gran escala que vuelve a cruzar el fútbol con la sombra del crimen organizado.
Un despliegue masivo y un nombre en la mira
Según informó la agencia Associated Press, el operativo, bautizado “la tropa”, movilizó a cerca de 100 agentes para cumplir cuatro órdenes de detención y 15 órdenes de registro. Entre los investigados figura el delantero de 30 años de Vasco, así como el lateral derecho de Vila Nova, Hayner Cordeiro.
La policía de Espírito Santo explicó en un comunicado el objetivo central de la acción: las investigaciones buscan reunir elementos para esclarecer delitos y desmantelar la estructura criminal bajo sospecha. La pesquisa, que abarca varios estados, intenta destapar presuntos vínculos entre deportistas profesionales y redes de tráfico organizado.
Correa abandonó las instalaciones de entrenamiento sin responder a las preguntas de los periodistas. Silencio absoluto. El ruido lo ponían las patrullas.
Vasco se alinea con la justicia
En medio del revuelo, el club trató de enviar un mensaje de control. En rueda de prensa, el director Admar Lopes aseguró que la institución está “cooperando con las autoridades” en todo lo que se le solicita dentro del proceso legal en curso.
Lopes fue más allá y aclaró que, por ahora, nada cambia en lo deportivo para el atacante: el delantero “seguirá entrenando con normalidad en los próximos días y estará disponible para los partidos”, a la espera de que la investigación avance y se definan responsabilidades.
La postura es clara: respaldo operativo al jugador mientras la justicia no dicte otra cosa.
Del gol clave al futuro incierto
El contraste es llamativo. Apenas unos días antes, Correa había sido protagonista en el césped. Marcó el tercer gol en la victoria 3-1 de Vasco sobre Cruzeiro el sábado, un tanto que cortó una racha de ocho partidos sin ganar en la Serie A brasileña y alivió la tensión deportiva en São Januário.
Con 21 apariciones ligueras esta temporada, el atacante se mantiene, de momento, plenamente disponible para los próximos compromisos domésticos. En lo estrictamente futbolístico, sigue siendo una pieza importante.
Pero la pelota ya no es el único factor que pesa en su futuro. Lo que determinen la policía de Espírito Santo y la de Rio de Janeiro en las próximas fases de la investigación marcará el horizonte del jugador y, de rebote, el de un Vasco que vuelve a vivir días agitados fuera del campo.






