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El regreso de United y la preocupación por Bruno Fernandes

El regreso de United al gran escaparate europeo debía ser una fiesta. Noche de luces, goles y alivio. Pero el gesto torcido de Bruno Fernandes al abandonar Old Trafford cambió el ambiente en cuestión de minutos.

El 4-0 ante Sabah FK, de Azerbaiyán, parecía el marcador perfecto para sellar una velada redonda. Dominio, pegada, portería a cero. Todo encajaba. Hasta que las cámaras de los aficionados captaron al capitán caminando con evidente molestia junto al cuerpo médico del club, alejándose del estadio.

Las imágenes volaron por redes sociales: Fernandes, 32 años, saludando a los hinchas, pero apoyando claramente más una pierna que la otra. No hacía falta ser médico para notar que algo no iba bien. La celebración se mezcló con la preocupación.

Goleada con sombra

Sobre el césped, el equipo de Michael Carrick sí ofreció la versión que la grada esperaba. Matheus Cunha, Benjamin Sesko, Lisandro Martínez y el propio Fernandes firmaron los tantos de una United que, esta vez, no perdonó.

Carrick, pese a la inquietud por su capitán, intentó mantener el foco en el rendimiento colectivo. El técnico subrayó la ambición del grupo y la necesidad de no conformarse: “Siempre estamos empujando para más. En cuanto a resultados, no ha sido el inicio que queríamos. Queríamos tener más puntos en la liga, pero en cuanto a rendimiento hay muchas cosas que buscábamos y que nos han dejado satisfechos. Y desde luego hay cosas que mejorar. Creo que el mantener la portería a cero esta noche era importante para nosotros”.

La goleada sirvió también para confirmar un cambio de tono en la zaga. El equipo defendió con más solidez, más compacto, más fiable. Un detalle que Carrick no pasó por alto, consciente de lo que se viene en el calendario.

Un United distinto

El entrenador insistió en que el grupo está mutando, que el plan ya no es exactamente el mismo que en temporadas anteriores y que ese giro puede ser clave cuando se acumulen partidos y presiones.

Sobre el esfuerzo defensivo, Carrick remarcó: “Desde luego hay cosas que mejorar. Creo que el mantener la portería a cero esta noche era importante para nosotros. Creo que colectivamente, como equipo, hemos hecho muchas cosas bien, y por eso estamos ilusionados con lo que trae la temporada, y no tanto de ir partido a partido dejándonos llevar. Queremos seguir progresando durante la temporada, queremos seguir empujando.

“Están pasando cosas ligeramente diferentes en el equipo ahora, que probablemente no teníamos la temporada pasada, en el buen sentido, cosas que estamos intentando sacar de los jugadores, y ellos lo están mostrando de buena manera, así que para mí es muy alentador”.

Ese “algo diferente” se notó: un equipo más agresivo sin balón, más decidido en las áreas y con una circulación más vertical. La noche, desde el punto de vista futbolístico, dejó señales de crecimiento.

El derbi en el horizonte… y la duda de Bruno

Y, sin embargo, todo conduce al mismo punto: el estado de Fernandes. El luso completó los 90 minutos ante Sabah, sin aparentes problemas durante el juego. Ese detalle ofrece un pequeño respiro dentro del nerviosismo generalizado: quizá solo se trate de un golpe, una sobrecarga, nada que le aparte demasiado tiempo de los terrenos de juego.

United llega al derbi con solo cuatro puntos en las tres primeras jornadas de liga. Muy poco para las expectativas del club y de la afición. El duelo del fin de semana en Old Trafford no es solo cuestión de orgullo local: puede marcar el tono del resto de la temporada.

Si el capitán no está, la responsabilidad creativa recaerá sobre Kobbie Mainoo y Youri Tielemans, ambos destacados en la noche europea. Tienen talento, tienen personalidad. Pero un derbi, con la temporada todavía buscando su rumbo y el capitán entre algodones, es otra historia.

La goleada a Sabah FK devuelve confianza y argumentos futbolísticos. La pregunta es si bastará cuando el balón eche a rodar en el partido que, de verdad, nadie en el club se puede permitir perder.