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Sissoko y su historia entre el Barça y el PSG

La noche en la que Barcelona y Paris Saint-Germain vuelven a cruzarse llega cargada de electricidad. No solo en el césped. También en la memoria de quienes, como Mohamed Sissoko, conocen por dentro a uno de los protagonistas y estuvieron a un paso de vestir la camiseta del otro.

El excentrocampista de Mali, con pasado en PSG y Liverpool, revive estos días una historia que pudo cambiar su carrera: el fichaje frustrado por el Barça en pleno auge en Anfield.

“El Barça me quiso de verdad”

En declaraciones al portal WinWin, Sissoko confirmó lo que durante años fue apenas un rumor de mercado: Barcelona fue a por él cuando mandaba en el centro del campo del Liverpool.

“Es verdad, recibí una oferta de Barcelona cuando jugaba en Liverpool. Las conversaciones fueron serias, pero al final la operación no se concretó”, explicó. No fue cuestión de dudas personales ni de falta de interés culé. El muro lo levantó el club inglés.

Liverpool se negó a vender. Y él tampoco forzó la máquina: “Liverpool se negó a venderme y yo tampoco quería irme, porque las cosas me iban muy bien”. En plena madurez deportiva, con protagonismo y jerarquía en la Premier, Sissoko eligió estabilidad antes que salto mediático.

Con el paso del tiempo, la pregunta es inevitable: ¿se arrepiente? Su respuesta, corta y seca, define su carácter: “Sinceramente, no, no me arrepiento en absoluto”. Ni nostalgia, ni reproches. Solo la certeza de que aquel tren azulgrana, por tentador que fuera, no era el suyo.

Un PSG–Barça con aroma de final

Hoy, desde la distancia del exjugador que mira el juego con ojos de analista, Sissoko observa el cruce entre PSG y Barcelona como lo que es: un choque de colosos en plena ebullición.

“Creo que va a ser un partido duro, porque hablamos de Paris Saint-Germain y Barcelona, y ambos equipos tienen jugadores excepcionales. Espero que haya muchos goles. Podría considerarse una especie de final anticipada”, pronosticó.

No exagera. Dos plantillas repletas de talento, dos banquillos de élite y una eliminatoria que se siente más grande que una simple ronda de competición europea. El margen de error se reduce. El brillo individual puede decidir, pero el plan colectivo marcará el ritmo de la noche.

En ese tablero, Sissoko no se olvida de los arquitectos: elogió tanto a Luis Enrique como a Hansi Flick, a quienes sitúa sin rodeos entre los mejores entrenadores del mundo. Dos técnicos con estilos distintos, pero con una idea común: atacar, mandar, asumir riesgos.

Lamine Yamal, el elegido

En medio de tantos nombres rutilantes, Sissoko se detiene en uno. Joven, descarado, aún en edad juvenil, pero ya instalado en la élite como si llevara una década allí: Lamine Yamal.

Las palabras del excentrocampista no dejan espacio a la tibieza. “Está jugando a un nivel extraordinario y, en mi opinión, actualmente es el mejor jugador del mundo”, sentenció.

Nada de matices. Nada de “promesa”, nada de “futuro crack”. Para Sissoko, el presente ya le pertenece. Un chico que todavía está escribiendo las primeras líneas de su carrera y que, sin embargo, llega a una noche como esta señalado por muchos como la gran amenaza ofensiva del Barça.

Un PSG–Barça con aroma de final, un ex del PSG que un día estuvo a un paso del Camp Nou y un adolescente al que ya señalan como el mejor del planeta. El escenario está montado. La pregunta, ahora, es si Lamine Yamal confirmará sobre el césped la fe casi absoluta que despierta en voces tan curtidas como la de Mohamed Sissoko.