Paul Parker critica el interés por Haaland en Manchester United
En un fútbol europeo obsesionado con encontrar “otro Haaland”, Paul Parker ha decidido ir a contracorriente. El ex lateral de Manchester United, pieza fiable en los años dorados de principios de los 90, no solo duda del encaje del noruego en Old Trafford: asegura que lo rechazaría si pudiera ficharlo mañana mismo.
En un momento en el que casi cualquier club de élite estaría dispuesto a vaciar la caja fuerte por el goleador de Manchester City, Parker desmonta el consenso. Para él, el problema de United no se resuelve con un depredador del área, por muy descomunal que sea su registro anotador.
“Probablemente no es realista de todos modos, pero no llevaría a Haaland a Man Utd. No querría verlo en el club con la forma en que juega. Le diría que no. Es el nombre fácil al que todos miran, pero no sería el mío. Ni siquiera estoy interesado en él”, declaró al diario Mirror, sin rodeos ni matices.
El mensaje es claro: mientras medio continente sueña con Haaland, Parker ni se plantea construir el proyecto alrededor de él. No cuestiona las cifras —imposible hacerlo—, pero sí el perfil. Para su visión de lo que debería ser el United, el noruego no encaja.
Defensa antes que estrella
Parker pone el foco en otro sitio. No en el póster del delantero galáctico, sino en la base de un equipo que hace tiempo perdió su solidez. Para él, el verdadero fichaje urgente está atrás, en una zaga que demasiadas veces ha dado la sensación de estar al borde del colapso.
“Iría a por Nico O'Reilly y Marc Guehi. Nico O'Reilly es un súper jugador. Elliot Anderson no me interesa en absoluto. Guehi no es el jugador que era en Crystal Palace, pero el Man Utd necesita enderezarse en la línea de cuatro y él es en quien me fijaría”, explicó.
La idea es contundente: menos fuego artificial arriba, más acero y calma atrás. Un United que vuelva a mandar desde su propia área antes de pensar en competir en el mercado por el delantero más codiciado del planeta.
El Haaland que se escapó
La discusión sobre Haaland y Manchester United no nace con Parker. En realidad, arrastra años de frustración interna. Ole Gunnar Solskjaer ya reveló en su día lo cerca que estuvo el club de adelantarse al resto y cerrar el fichaje antes de que su precio se disparara.
Solskjaer conocía al delantero mejor que nadie: trabajó con él en Molde, lo vio crecer, detectó el potencial cuando aún era un proyecto de estrella y no el monstruo goleador que hoy aterroriza defensas en Europa.
“Lo tuve en Molde, durante dos temporadas. El verano antes de llegar aquí, llamé al club y dije: ‘Tenéis que fichar a este chico. Va a ser de primer nivel’. Eso fue en junio, julio de 2018, y dijeron que no. Tenían suficientes informes sobre jugadores”, relató el técnico noruego al desvelar aquella secuencia.
El tiempo le daría la razón. Y haría aún más dolorosa la sensación de oportunidad perdida en Old Trafford.
Solskjaer añadió que, ya como técnico interino de United, el escenario seguía siendo favorable. Haaland había salido a RB Salzburg, pero aún era accesible para un club del tamaño de United, con una cláusula que hoy suena a ganga absoluta.
“Luego me convierto en entrenador interino y habíamos vendido a Haaland a RB Salzburg. Le digo al club de inmediato que lo compre mientras tiene una cláusula de rescisión. Lo sabíamos entonces, y nadie más habría pagado el dinero, 20 millones de euros, habría sido una ganga. Fue decisión del club no ir a por él entonces. Nunca hicimos ofertas ni entramos en la puja, hasta después de que empezara a marcar con Salzburg. Para entonces, Borussia Dortmund estaba ahí, Juventus estaba ahí, todos estaban ahí. Su cláusula seguía siendo buena: 60 millones de euros”.
Ahí cambió la historia. United miró, dudó y llegó tarde. Otros no.
Récords en azul cielo
Mientras los aficionados de United se preguntan qué habría pasado si el club hubiera escuchado antes a Solskjaer, Haaland se ha dedicado a reescribir los libros de récords con la camiseta de Manchester City. Su impacto ha sido demoledor: títulos de Premier League en cadena y, por fin, la ansiada corona europea.
No solo acumula goles. Los pulveriza. Sus números en la élite continental ya le han permitido superar ritmos que parecían intocables, incluso comparados con los de Lionel Messi en sus años de esplendor en Barcelona.
Las estadísticas son brutales: Haaland necesitó solo 60 partidos para alcanzar los 60 goles en la máxima competición europea. Messi, en cambio, tardó 80 encuentros en llegar a esa misma cifra durante su carrera en el club azulgrana.
Mientras uno rompe récords al otro lado de la ciudad, en Old Trafford el debate se encona: ¿necesita United un Haaland… o, como defiende Parker, primero necesita volver a parecerse a sí mismo?





