Djed Spence, nuevo objetivo del Liverpool para la defensa
Djed Spence, nuevo objetivo de un Liverpool con urgencias atrás
El mercado aprieta y en Liverpool lo saben. Con solo dos incorporaciones cerradas —Victor Munoz y Jeremy Jacquet— el equipo de Andoni Iraola sigue corto de efectivos, sobre todo en defensa, y el nombre de Djed Spence ha irrumpido con fuerza en la agenda de Anfield.
El internacional inglés, que dejó una grata impresión en el último Mundial y fue de lo más fiable de Tottenham la pasada temporada, ve con muy buenos ojos el movimiento. Según la cuenta especializada Anfield Sector, el lateral está “extremadamente receptivo” a la posibilidad de vestir de rojo este verano. El interés es real, aunque no exclusivo: forma parte de una lista más amplia de candidatos para reforzar el costado derecho.
Un Liverpool cojo en defensa
El contexto en Merseyside explica la aceleración. Iraola no puede contar ahora mismo con Jeremy Jacquet, Virgil van Dijk, Giovanni Leoni ni Joe Gomez, un póker de ausencias que deja la línea defensiva en cuadro. A eso se suma la falta de profundidad en los laterales, una carencia que se ha hecho evidente en la pretemporada.
Mientras el club trabaja en la llegada de al menos un extremo —con Bradley Barcola e Ibrahim Mbaye, del PSG, como objetivos prioritarios—, en los despachos de Anfield asumen que el mercado no puede cerrarse sin un lateral y un central más. Spence encaja en ese doble perfil: lateral derecho de recorrido, joven, con experiencia internacional y margen de crecimiento.
El encaje en Tottenham y la puerta entreabierta
Paradójicamente, el buen rendimiento del defensa con Inglaterra y su solidez con Tottenham no garantizan protagonismo en el norte de Londres. Con Pedro Porro y Andy Robertson apuntando a ser los laterales de referencia para la próxima temporada, la vía de salida para Spence se abre si llega la oferta adecuada.
Desde el entorno de los Spurs, el periodista @szyexcl ha detallado que el club londinense ha fijado su precio: al menos 35 millones de libras. Una cifra que marca el terreno de juego de cualquier negociación y que, de entrada, sitúa la operación en un rango alto para un futbolista que aún pelea por asentarse como indiscutible en la élite.
El pulso por el precio: 35 o 50 millones
Ahí empieza el verdadero partido. Porque no todos en Londres creen que 35 millones sea suficiente. El exojeador de la Premier League Bryan King fue tajante el mes pasado al valorar la situación. A su juicio, vender a Spence por debajo de los 50 millones sería un error de bulto.
“Ha rendido bien cada vez que ha jugado con Inglaterra. Sería una locura dejarle salir por 25 millones, seguro”, argumentó King, que elevó el listón todavía más: “Ni siquiera deberías empezar a pensar en dejarle ir por menos de 50 millones. Hablamos de un internacional inglés, joven y actual. Sería una estupidez por parte de Tottenham”.
Entre lo que pide el club (35) y lo que algunos consideran su valor mínimo real (50) se abre una brecha que Liverpool tendrá que medir con precisión. Pagar la prima por juventud e internacionalidad o buscar alternativas en un mercado cada vez más inflacionado. Esa es la disyuntiva.
Un lateral para calmar las dudas de Iraola
Lo que sí parece claro es el diagnóstico de Iraola: hay preocupación en el cuerpo técnico por el nivel y la fiabilidad de los actuales laterales derechos. Anfield Sector lo resumió sin rodeos: el entrenador tiene “preocupaciones defensivas” con las opciones que maneja ahora mismo en ese costado.
En ese escenario, Spence ofrece algo que Liverpool necesita de inmediato: energía, ida y vuelta y la capacidad de sostener duelos individuales en un sistema que exige valentía y agresividad sin balón. No es un fichaje de relleno, sería una apuesta estructural para una posición clave en el modelo del técnico español.
El mercado, sin embargo, no espera a nadie. Tottenham sabe que tiene un activo en alza, Liverpool sabe que no puede llegar corto a una temporada exigente en todas las competiciones. El jugador, por su parte, ya ha dejado claro qué camiseta le seduce.
La cuestión ya no es si Djed Spence quiere ir a Anfield. La cuestión es cuántos millones está dispuesto Liverpool a poner sobre la mesa para que Tottenham diga que sí.






